Las personas me piden que escriba... no se si porque lo hago bien o porque necesitan leer sobre el gran amor que vivimos, como para "autoconsolarse" y tener esperanzas de haber sido amados alguna vez... a pesar del dolor, a pesar del miedo y la desesperación.
La esperanza de haber sido amados de la misma manera, por aquel que nos hirió tanto, en silencio, sin haberlo sabido jamás, es como una llama que revive y nos hace creer que el amor bueno puede existir.
Por eso este blog está dedicado a aquellas personas que sufren o han sufrido por amor... para dar esperanzas, y para perder el odio hacia aquella persona que nos ha herido tanto.
No todo es tan malo ni tan bueno.
Y detrás del peor monstruo puede ocultarse alguien débil o necesitado de afecto.
Yo sostengo el pensamiento que dentro de las peores personas, podemos encontrar algo bueno.
No sé si es demasiado optimista, pero es lo que siento, lo que pienso.
Será que tengo esperanza, no se... quizá las mismas que me hicieron creerle, padecerla y amarla con locura.
Aunque ella juraba a los mil dioses que yo no la amaba, que era el peor hombre del mundo, y me culpaba de todos sus males, yo la amaba con locura.
Y aunque ella seguía dedicándome todas sus maldades y sus desesperanzas, en silencio, yo la adoraba.
Intenté hablarle varias veces de mi amor por ella, pero no lo veía... lo atribuía a que teníamos buen sexo, o a que era mi manera de llevarla a la cama, o a que yo solo la usaba...
Su baja autoestima tiraba al vacío mis palabras de amor, y todo pasaba a ser NADA.
Una noche, decidimos que íbamos a casarnos en secreto.
Luego de la ceremonia de las sábanas y el anillo robado a mi madre, que seguramente habrán leído en mi blog anterior, una noche, juramos casarnos en secreto.
Habíamos planeado todo...
Sería un día semanal, soleado, de verano.
Yo estaba entusiasmado con la idea, pero sobre todo... ella con sus juegos me transportaba a un mundo irreal, lleno de caricias y de buenos sueños, me hacia remontar un vuelo inesperadamente maravilloso... y me llevaba con ella adonde quisiese... adonde le diera en gana.
La fecha sería cerca de Navidad.
Casualmente o no, el 20 de diciembre.
Corría el año 2001 y tomamos un turno en el registro civil de la ciudad, para casarnos en secreto y para siempre.
Las trabas empezaron cuando confirmamos que por su corta edad no se lo permitirían y legalmente necesitaba la firma de su padre.
Pero aún así nada impediría que nos unamos, yo se lo debía y ella lo deseaba mas que a su propia vida...
Una tarde, compré un vestido de novia.
El mas hermoso que había visto hasta entonces, justo para el talle de su cuerpo, que conocía como habiendo sido su escultor...
La mirada sorprendida de la vendedora, entre sonrisas y emoción, iba asesorándome sobre lo que podía combinar con ese vestido, el ramo pequeño, blanco con rosas y jazmines naturales, el perfume de las flores y una pequeña y detallada corona para su pelo negro... de flores perfumadas.
Yo quería llenarla de flores ese día.
Y su pelo, sería el mejor destinatario para todas ellas, para acompañar su sonrisa, y sus manos pequeñas y suaves...
Ya envueltos y en sus cajas, el vestido, el ramo y el tocado, volví a mi casa porque sabía que ella llegaría como todos los lunes.
Tomé el vestido y lo puse sobre mi cama, hermosamente desplegado, radiante y suave, delicado como su piel. Y junto a el, las flores que lo acompañarían.
Ella llegó pasadas las 18 hs, muy cansada y algo triste.
Venía del fin de semana con sus padres, y apenas saludándome entró a mi habitación.
Cuando volvió su cara había cambiado... era otra persona.
Sonreía, como pocas veces pude verla sonreír... estaba feliz.
Se abrazó a mi como quien toma su tabla de salvación y comenzó a llorar...
sonreía y lloraba... impedida de pronunciar palabras.
y yo... que me sentí algo estúpido... no supe que decirle... solo la abracé en silencio y también lloré.
Fue tan fuerte ese momento... tan inolvidable.
Nos besamos cubiertos de lágrimas y nos amamos junto a su vestido de novia.
La alfombra nos cobijó y nos dio amparo para nuestra pasión casi descontrolada.
La amé, la amé y la amé mil veces... con toda mi alma.
Al otro día despertamos abrazados envueltos en nuestro secreto.
Con su pelo aún húmedo después de ducharnos, con tan solo el perfume de su piel, comenzó a vestirse delante de mi, maravillándome ante su belleza, ante su cara radiante y feliz...
Fui observando como calzaba a modo de guante el vestido que había elegido para ella...
Me acerqué y llené su pelo de flores, y puse en sus manos el ramo que ni siquiera asomaba ante su descomunal belleza...
Su cara sin maquillaje, se veía increíblemente hermosa.
Me vestí en uno de los trajes que uso para trabajar, y así inmersos en nuestro juego, partimos hacia la Iglesia mas cercana.
Cerca del mediodía, el cura nos recibió amablemente, pidiendo documentos y certificados varios que no teníamos, le pedimos por favor que nos casara, pero se negó.
Vestidos para la ocasión, en medio de la locura y la aventura secreta, salimos sin dejar de sonreír... y entramos en la iglesia de una pseudoreligión.
Era muy bello el templo, el altar era como una sucursal del cielo mismo.
Me paré junto al atrio (o como pudiese llamarse en ese culto), y ella entró con su ramo de flores, y su vestido blanco, suave y volátil, como una aparición divina, caminando lentamente hacia mi, sonriendo y mirándome a los ojos... porque todo era perfecto.
Estábamos solo los tres, y no necesitábamos a nadie mas...
Este buen hombre nos unió ante su dios y prometió que jamas nos separaríamos.
Nadie lo escuchó, y nadie celebró la unión.
Solo nosotros y esta música suave que estan oyendo, que el mismo "pastor" había puesto como fondo.
Cuando salimos del templo, caminamos así vestidos por una calle céntrica.
Todos nos miraban, y en medio de una multitud, ella arrojó el ramo de flores sobre sus hombros, y sin voltear a ver, nos fuimos caminando abrazados, sin imaginar, que años mas tarde, deberíamos mirar hacia atrás... pero esta vez sin felicidad.
escribime a:
sábado, 23 de mayo de 2009
VOLTEAR LA MIRADA
Publicado por ALEJO en sábado, mayo 23, 2009 225 comentarios
lunes, 18 de mayo de 2009
9 años
A veces la necedad nos conduce a un pseudo suicidio, en el cual, las situaciones pasan delante de nuestros ojos y no podemos verlas. Nos hundimos sin poder ver con claridad el problema, y solo nos afecta el síntoma que ese problema nos produce.
Ella era mi problema, mi síntoma y también la medicina.
En algunos momentos tenerla conmigo era curarme, pero en otros la sanación dependía de alejarla de mí. Tan duales resultaban esos episodios, que hubo momentos en los cuales sentía profunda y convencidamente que el problema era yo.
Si yo no hubiese llegado a su vida, ella hubiese sido feliz. Eso pensaba mientras me ahogaba en las botellas de alcohol o en la depresión que me dejaba dormido durante días completos sin poder despegar un gramo de mi cuerpo del colchón.
Su familia varias veces me recordaba la culpa que pesaba sobre mi, cada vez que la niña decidía matarse, ya sea autoflagelándose o dejando de comer...
Pero también su familia me buscaba cuando ella pedía por mi, cuando su vida dependía de mi abrazo. O simplemente cuando la pequeña llegaba a mi casa buscando un refugio que en ningún otro lugar encontraba.
Yo intenté olvidarla, alejarme o hacerle entender que su vida no estaba junto a mi.
Lo intenté de mil maneras, todas las posibles, pero no pude, ella me buscaba y siempre me encontraba, si no era por lástima era por amor, sino por dolor, por culpa, por deseo.
Su grado de desprotección era tan grande, que varias veces recurrió a mi lástima tan solo para poder dormir conmigo, sin tener sexo, ni siquiera un simple beso.
Y no digo lástima despectivamente, sino que llegaba y me partía el alma con lágrimas, con ruegos, con una victimización extrema, que sin dudas era cierta.
Varias veces llegó a mi casa con los brazos lastimados, por ejemplo.
En esos momentos me preguntaba interiormente: por que??? por que yo? no tiene amigas? no tiene familia? por que yo ???
Ahora, a la distancia, puedo ver que precisamente ella lo hacía para estar conmigo.
Pero en ese momento no me sentía tan importante para ella, y creía que venía a mi porque no tenía donde ir, o quien la cuide, o porque sabía que en mi casa tendría refugio siempre.
Por eso cuando yo estaba en problemas, o pasando por una situación de angustia, ella aparecía como de la nada, siempre, cerca, como si pudiese adivinar mis lágrimas o mis pesares...
Ella me daba lo que ella misma necesitaba.
Su conflicto comenzaba cuando podía notar a simple vista que yo jamás estaba solo, que mi familia y mis amigos no me abandonaban. Mis hermanos y mi madre junto a mi, en las buenas y las malas, mis amigos.
Eso la enfurecía.
Los celos la cegaban y terminaba lléndose malherida, angustiada e ignorada por los demás que sabían nuestra historia.
Nadie la quería. Motivos no les faltaba.
Se sentía juzgada y condenada por ellos, y no soportaba quedarse en un lugar donde nadie la necesitaba.
Su lucha interior constante le indicaba que sobraba, pero ella quería devolverme lo que yo le daba, quería que la vea y la sienta conmigo.
La gran diferencia es que jamás me ofrecí a ayudarla, ella me buscaba y me obligaba cada vez que estaba mal.
Sumaba culpa y culpa a todo lo que ya traía, obligándome a reparar el daño que le había causado, por haberla amado, siendo tan niña.
Yo tenia 23 y ella 16 (porque me había mentido, dado que me enteré mucho después que en realidad tenia 14 años).
Tal vez debí pedirle los documentos identificatorios cuando la conocí. De haber sabido que tenia 14 jamás le hubiese tocado un pelo.
Ya me atormentaban sus 16 años, imagínense cuando supe que tenía 14 quise morirme, pero para entonces ya la amaba, ya habíamos hecho el amor y soñaba con tenerla para siempre conmigo.
Pero todo era difícil, todo se complicaba y jamás fui para su familia, el hombre indicado.
Y para mi familia tampoco ella lo era. Pero eso para mi no tenia importancia.
A veces me pregunto que hubiese pasado de haberla conocido unos años después, si ella hubiese estado sana, o si sus padres me hubiesen aceptado desde el comienzo.
Seguramente nada hubiese sido tan traumático, ni yo hubiese sido acusado en algún momento de pederasta o de abusador insensible.
Todavía recuerdo la sirena policial cuando vinieron a buscarme con la denuncia por abuso deshonesto infantil, el mismo día que me informaron que tenia 14 años.
Todavía recuerdo mis lágrimas en el patrullero, sabiendo que dejaba a mi novia de entonces en medio del dolor por haber perdido a nuestro hijo a causa de sus golpes.
Para esta época mi hijo hubiese cumplido 9 años.
Donde queda mi dolor?
Quizá tendría que buscar en su libro el capítulo donde ella debería contar este enorme sufrimiento que me causó.
Quizá pudiese escribirlo yo mismo en las hojas en blanco del final.
Publicado por ALEJO en lunes, mayo 18, 2009 68 comentarios
domingo, 10 de mayo de 2009
DESCANSO
Publicado por ALEJO en domingo, mayo 10, 2009 62 comentarios
martes, 5 de mayo de 2009
msn
Living in love dijo:
Hola
Blogdealejo dijo:
Hola
Living in love dijo:
Todo bien?
Blogdealejo dijo:
Si todo bien.
Living in love dijo:
Asi que ahora publicitás libros?
Blogdealejo dijo:
Si lo decís por el libro de tu amiga, te comento que ya quité su foto de mi blog,
Además no se por qué tanto cuestionamiento…
Living in love dijo:
Digo… desde cuándo te interesa tanto ella? Vos mismo me dijiste que
era una loca igual que yo… y ahora que?
Blogdealejo dijo:
Problema mio no te parece?
Living in love dijo:
Además eso de tu blog… ya fue hace rato.. ya no lo lee nadie. Un fracazo.
Estoy segura que ni siquiera lo escribiste vos.
Viste en mi Factbook la cantidad de visitas que tengo? Ni hablar la enorme red que se formó… miles y miles.
Blogdealejo dijo:
Me alegro por vos.
Living in love dijo:
Y eso que no actualizo mi fotolog… se llenaría de firmas casi inmediatamente.
Blogdealejo dijo:
ajá , actualizalo.
Living in love dijo:
Tu vida? Todo bien?
Blogdealejo dijo:
Todo bien.
Living in love dijo:
No te creo… estás muy solo, qué pasa? El blog no te funciona para levantar
Pendejas? O no pudiste olvidarme nunca?
Blogdealejo dijo:
No pude olvidarte nunca.
Living in love dijo:
Ahhhh… no esperaba esa respuesta… vos sabés que yo tampoco nunca pero jamás
Voy a olvidarte… eso lo tenés claro no?
Blogdealejo dijo:
Si lo tengo claro, de hecho no se para que carajo estás hablandome ahora? Que te pasa?
Necesitás ponerme al tanto de tus visitas del Facebook? O necesitás algo? Porque de
Hecho si no te olvido no es precisamente porque te ame… sino porque lo que vos me
Hiciste fue la peor hijaputez de toda mi vida…
Living in love dijo:
Ah! Ya me parecía demasiada ternura de tu parte… que mas tenés para decirme?
Blogdealejo dijo:
Podría decirte mucho mas, pero realmente no me interesa ni siquiera tipear por vos.
Living in love dijo:
Ok, ok, no se por qué estarás enojado esta vez, pero no te parece que ya pasó mucha
Agua bajo el puente como para que me guardes tanto rencor?
Ya lograste lo que quisiste… ya te conocen, ya leyeron tu versión de los hechos…
Igualmente te aclaro que por tu “blogcito” no perdí ventas en cada edición de mi
Libro… al contrario… despertaste mucha curiosidad por leerlo… gracias.. jeje
Blogdealejo dijo:
Jaja sos tan inmadura que pensás que hago esto por enojo… Está bien… vos necesitás de eso, de última te dí una mano… me debés no?
Cómo pensás pagarme?
Living in love dijo:
Como vos quieras.
Blogdealejo dijo:
Bueno, entonces necesito que me pagues buscándote una vida. Puede ser?
Living in love dijo:
Tengo una vida feliz.
Blogde alejo dijo:
Ok, entonces olvidate de mi. Todo bien, todos tranquilos si?
Living in love dijo:
Como si fuera tan fácil…
Blogdealejo dijo:
Es fácil… creeme. Vos tenés valores mas importantes en tu vida ahora.
Living in love dijo:
Si, claro, una sola cosa es mas valiosa, pero el resto… además estoy gorda.
Blogdealejo dijo:
El resto es lo que te buscaste. Lo que vos elegiste.
Tenés todo lo que querías no? Fama, éxito, viajes, adulaciones, belleza,
Dinero, un novio conocido en los medios, un fruto de ese amor… que mas
Querés? Y lo de gorda… antes pesabas menos de 50 y tambien te veias gorda,
Asi que… eso es relativo.
Living in love dijo:
Ahora soy feliz, antes mi vida era una mierda, y entre esa mierda estabas vos.
Blogdealejo dijo:
Bueno, seguí con tu vida feliz, y con ese “resto” tambien. Yo por mi parte
Soy feliz, aunque vos creas que no. Si te interesa seguir con tu delirio de
Pertenencia hacia mi persona, allá vos, mientras tanto yo sigo en la mia.
Living in love dijo:
Solo… esa es la tuya?
Blogdealejo dijo:
Mejor solo que mal acompañado, no es así?
Living in love dijo:
Jajaja me hacés reir.
Blogdealejo dijo:
Bueno, no puedo seguir hablando, tengo que salir. Tratá de no hablarme a esta
Cuenta porque es la que uso con la gente del blog.
Living in love dijo:
Aaah perdón... el sr. Tiene una cuenta exclusiva para sus admiradoras.
Blogdealejo dijo:
No tengo admiradoras, solo gente simpática y buena onda. Yo no me la creo,
Lamentablemente vos no podés decir lo mismo…
Bueno, me voy. Chau. Buena suerte
Living in love dijo:
chau
Una preguntita mas: quién es Alicia?
Blogdealejo cerró sesión.
Publicado por ALEJO en martes, mayo 05, 2009 83 comentarios
jueves, 30 de abril de 2009
LEALTAD
Intento proyectarme... Intento recibir amor y cuidar, dar lo mejor de mi y lo único que todavía sobrevive... mi lealtad.
No puedo mentir o desdibujar una realidad que me acompañará por el resto de mi vida, el recuerdo de un amor que no fue, el delirio de un amor enfermizo, y la locura de una esperanza para un futuro que tal vez nunca llegue...
Mis días actuales no pueden girar sobre otro pensamiento que el de la soledad.
El futuro siempre está basado en el pasado, aunque los psicólogos intenten que pienses distinto, el pasado siempre te marca, crea tendencias y te hace comparar el "antes" y el "después" de uno mismo.
Nada es igual que antes de haber sufrido por amor... nada.
Porque antes del sufrimiento, uno lo desconocía, y lloraba de vez en cuando, en una vida hermosa, llena de buenos sentimientos cuidados y respetados...
En la niñez, por ejemplo, los problemas siempre son de los otros... nos cuidan, nos protegen y nos respetan (al menos en personas que tuvieron infancias similares a la mía).
Crecer protegidos y amparados, nos hace totalmente vulnerables a los dolores de otros, que irrumpen en nuestra paz, en nuestra felicidad y dañan uno a uno los cuidados que fuimos recibiendo, nos corrompen y nos estrellan contra paredes de dolor, de llanto y de infinita soledad.
Nuestra cabeza explota y derrama sangre salpicando a quienes nos rodean e intentan juntar nuestros pedazos... maldiciendo y rezando a la vez.
De pronto nos encontramos pidiendo perdón por algo que no hicimos, cargando en nuestras espaldas la salvación de esa persona que debería cuidarnos también, darnos de la misma manera que nosotros entregamos... y sin embargo nos lastima, nos quita, nos absorve y nos usa como tabla de salvación, pisando nuestra cabeza para salir a flote... a cualquier precio.
En esos momentos, aprendemos a ver la vida con ojos de adulto, y empieza a morir el niño que llevamos dentro, preso de nuestras propias manos...
Las drogas, el alcohol, el sexo, los excesos, van matando la infancia, y llegamos a maldecir los cuidados, los guantes de seda que nos acariciaron en nuestra infancia, porque nos hicieron débiles y vulnerables, porque nos enseñaron a callar y a no ver.
El silencio en lugar del grito.
La violencia se nos manifiesta ajena, irreconocible, nunca antes vista.
Y caemos una y otra vez... en manos de nuestro verdugo.
Y terminamos de matar la infancia, el amor, y la autoestima, con nuestras propias manos, manchadas de sangre y lágrimas, nadando en un pantano de veneno, del que solo saldremos cuando una mano limpia nos tome y nos arrastre a la superficie...
Y veremos nuestro propio reflejo en la otra persona que intenta ayudarnos, y no podremos evitar que los pensamientos lleguen una y otra vez diciéndonos: Así era yo antes de....
En ese momento, en el cual esa mano intenta rescatarnos, solo huimos...
pero no por desagradecidos, o por no valorar el buen amor...
huimos para no lastimar... para no quebrar... para no dejar en el otro las mismas marcas que nos dejaron...
Por eso huimos... por lealtad.
Porque esa mano limpia siempre llega "después".
Y en lugar de limpiarnos, probablemente vamos a ensuciarla.
Así es el desamor del pasado... solo ensucia el presente.
Y cómo se hace para volver el tiempo atrás ?
Renaciendo.
Y cómo se renace sin morir ?
Amando a pesar de todo.
Y sujetando esa mano limpia, sin ensuciarla jamás.
O sin sujetarla... si creemos internamente que no podremos amar lo suficiente.
Publicado por ALEJO en jueves, abril 30, 2009 50 comentarios
domingo, 26 de abril de 2009
LETRAS OLVIDADAS
A veces cuando quiero alejarme de los malos pensamientos o de las tentaciones, me refugio en la música o en los brazos de mi amor.
Muchas veces me veo tentado a retomar los vasos y llenarlos de la exquisitez de lo prohibido, pero la lucidez me devuelve a mi realidad de "recuperado" de aquella pesadilla, en la cual solía curarme momentánea y ficticiamente.
Cuando decido curarme en los brazos de mi amor, puedo reconocer la sanidad, la esperanza y la buenaventura. En sus brazos vuelvo a estar sano, bello y fuerte. Nada puede herirme ni acongojarme, y el pasado se transforma en eso: ayer.
Este hoy que ella me regala, me acompaña aun en su ausencia.
Me da paz y me transforma.
Me eleva y me embellece.
Y con sus manos pequeñas logra sujetarme, en mi enormidad, con la fuerza de mil titanes, me sostiene y me libera, me sujeta fuerte para que no caiga en el infinito de mis pensamientos y en el vacío de mis recuerdos.
Nada vale mas que su mano pequeña y fuerte.
Nada me protege mas que su mirada tierna y sus labios sinceros.
Sé que puedo amarla, infinitamente... pero no se cómo, porque todo es poco.
Y aunque no podría amar a nadie mas, sin embargo, puedo ver en sus ojos preguntas sin respuestas, miedo y hasta un poco de soledad.
No la merezco y sin embargo ella no espera nada de mí, toma lo que le doy, con mis lesiones, con mis penas y mis eternos silencios.
Cede ante las lágrimas que brotan en estos ojos negros de tanto dolor y cicatrices.
Limpia mis heridas, y lava mis pies santificándome sin merecerlo.
Y yo que soy un nadie, a veces creo que la crucifico... junto a mi.
No tengo palabras para definirla, porque es atemporal, irrepetible y etérea.
Hoy le he comprado un anillo de los que se usan en las bodas, para regalárselo.
Imagino su risa, su mirada dulce y sus mejillas sonrojadas, va a sorprenderse mucho cuando lo vea. Y yo voy a sentirme un idiota por pagar su amor con simple oro, con nada, con algo tan insignificante.
Voy a pedirle perdón, aunque no entienda.
Y voy a lavar sus pies y a sanar las heridas que le causé.
Voy a quitar los clavos de sus manos y a abrazarla fuerte.
Porque ella es mía, y lo será por siempre.
Esta carta fue escrita por mi, unos meses antes de la publicación de su libro, cuando no sabía de su existencia, cuando quise pedirle perdón para quedarme con ella. Cuando creí que nada me quedaba, nada era mejor, y nada mas me pertenecía realmente, solo ella.
Hoy la encontré por casualidad, entre papeles viejos, buscando otro documento.
Sentí dolor, porque pude comprobar en estas letras que yo la amaba mucho.
Cuando ella lea este texto, seguramente llorará y se arrepentirá.
Pero aunque intente revivirlo, ese hombre que escribió esa carta a modo de diario personal, ya no existe. Lo mató su odio, su rencor y su mentira ambiciosa.
Nada queda de ese, que un día cualquiera, dejó sobre el papel un sentimiento puro, noble y sincero, que nadie valoró jamás.
Publicado por ALEJO en domingo, abril 26, 2009 55 comentarios
lunes, 13 de abril de 2009
SOCORRO
Ahora que su vida ha cambiado, que ya no está sola, hay momentos en que la siento mas cerca mío. Ustedes se preguntarán por qué, y realmente no se... hay algo dentro mio que me dice que no deja de pensarme, que me necesita y se siente sola sin mi.
Es una locura lo sé, pero esa conexión que tenemos no es de ahora, estuvo siempre.
Cada vez que me siento así, ella no tarda en llegar a mi casa, con alguna novedad, con alguna angustia o algún dolor en el corazón.
Llamado por esta sensación heterogénea y casi instantánea que me embargaba desde hace unos dias, hoy tomé el auto de mi hermano y me dirigí hacia donde ella vive ahora.
Obviamente me dejó todos los datos para que yo pueda encontrarla facilmente la última vez que hablamos por teléfono.
Por qué lo hace? me pregunté mientras anotaba los datos en un papel que creí extraviado, hasta hoy que apareció ante mis ojos, de la nada, como si fuese una señal.
Mientras iba conduciendo camino a su barrio, cruzaron por mis pensamientos varias situaciones posibles, verla caminar junto a el, con la beba en brazos, o sola, conduciendo su carrito de bebé, o simplemente sola como apurada, pensativa y concentrada en sus necesidades, conduciendo su auto, inmersa en su mundo, sin advertir que estuviese mirándola.
Los hombres solemos hacer estas cosas de ir a los lugares en donde tal vez nos sentimos como acompañados por alguien que nos amó. No debo ser el primero ni el último que hace algo así.
Aunque esta vez me condujo ese llamado interno que nos une, ese pensamiento fijo, la idea de oir su voz gritando mi nombre, como quien pide auxilio.
Llegué frente a su departamento, estacioné el auto enfrente y me quedé ahi parado, solo, acompañado solo por la música, mirando el piso donde ella vive con el.
Si ella miraba por la ventana no reconocería el auto, y si salía a la calle no me vería por los vidrios polarizados del vehículo.
En realidad no sé cómo hice para quedarme ahí por dos horas.
Miré y miré, estaba seguro que ella necesitaba de mi.
Luego de las horas sin ningún tipo de manifestación de su parte, puse el auto en marcha y me dispuse a volver a mi casa.
Pero en ese momento se abrió la puerta del departamento y una figura masculina salió casi corriendo, apurado, como enojado.
Era el.
Tomó el auto, y partió violentamente, como quien huye de algo, o escapa de su realidad.
Por instinto, inmediatamente bajé del auto, me acerqué al edificio y toqué el timbre de su piso.
Sonó su voz dulce y a la vez entristecida:
- Quien es?
- soy yo.
silencio....
Sonó el portero como abriendo la posibilidad de entrar a su departamento... pero no abrí la puerta, quedé paralizado junto al ruido de la cerradura destrabándose.
Con el picaporte en la mano, no abrí.
El temblor del portero eléctrico se metia dentro mio como una feroz alarma al alma, como una advertencia de peligro... si entraba iba a ser un antes y un despues... estaba en el antes... y no sentí coraje para iniciar un despues...
Me di media vuelta, subi al auto y quedé sentado unos minutos... temblando.
Sentí pánico... miedo ... inseguridad y noté que comenzaba a sudar.
Reconocí mi locura, y viéndome en esa situación dudé de mi equilibrio mental.
No podía poner en marcha el auto, estaba paralizado.
miraba fijo el volante, y mis manos no respondían ... tenía que huir... pero mis manos no respondían...
Quería huir, así como el dueño de sus dias había huido unos minutos antes... quería tener la fuerza para hacerlo... pero el bloqueo que sufrí no me lo permitió... quedé estático oculto tras los vidrios polarizados, que impidieron que ella me reconociera...
La ví bajar a la vereda... buscándome... corrió hasta la esquina... mirando para todos lados...
Seguramente esperaba ver mi auto... o quizá creyó haber confundido mi voz... o tal vez... pensó que fue solo una alucinación...
La ví volver a su casa cabizbaja... con el pelo suelto y largo... vestida comodamente... abrigandose con sus brazos... como quien necesita ser abrazado.
Habia tristeza en su mirada... y no pude aguantar.
Bajé del auto... la llamé por su nombre... y ella sonriendo radiante cruzó la calle hasta mis brazos... en donde encontró como siempre calor... protección y paz...
Pude oler su pelo, una vez mas... y asi abrazada... pude escuchar su risa...
Con la cara iluminada... sonriendo ... me abrazaba fuerte... sin decir una palabra.
Como hace muchos años cuando iba a buscarla al colegio... como cuando escapaba de su casa para vernos... como cuando me encontraba por la noche... en cualquier parte... en todas partes...
Sigue siendo la misma... solo que ahora rie cuando me abraza... y tiembla.
Y me mira a los ojos sonriendo... y se vá sin hablarme... tan solo para no cerrar con besos el abrazo que parecía no tener fin...
Sé que ella necesitaba mi abrazo... y ahí estuve para dárselo.
Aunque volví solo y ella regresó a su realidad... Con la única compañia de su aroma en mi pecho, y de su sonrisa en mis ojos...
Mientras volvía me pareció verla sentada junto a mi, con su tocado de flores blancas en el pelo azabache, como la muñeca que alguna vez fue, envuelta en el vestido blanco que mas de una vez me hacía soñar con un altar, flores, besos y promesas.
Como la promesa de ese abrazo, único y siempre anhelado.
Como su risa, como su pelo, y como su mirada, que sin hablar me dijo una vez mas : TE AMO.
Publicado por ALEJO en lunes, abril 13, 2009 106 comentarios
TERREMOTOS EN EL MUNDO
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