miércoles, 20 de octubre de 2010

http://palabrasysuenios.blogspot.com/

jueves, 30 de septiembre de 2010

ATENCION CHICAS !
El hacker que me recuperó el blog aquella vez que me lo hackearon, está trabajando para perjudicar el perfil de la persona que se hace pasar por mi en facebook, tengan cuidado, si entran a opinar, unanse opinen e inmediatamente desunanse porque segun me explicó hay enlaces perjudiciales para todos aquellos que se unan. Yo no entiendo mucho sobre nukeos y todo eso, pero este pibe la tiene muy clara. Saludos y gracias.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

UN FINAL HACIA LA FELICIDAD

Hay veces que la vida nos pone a prueba en el Amor, mostrándonos una realidad que tal vez no sea la correcta.
Juliana se había alejado de mi, no me llamaba ni venia a verme, y las pocas veces que la vi estaba nerviosa como distante...
En mi estupidez supuse que no me amaba, que quizá amaba a otro hombre y no sabía como dejarme, cree en torno a su lejanía todas las fantasía inútiles y destructivas cuando en realidad, solo estaba guardando silencio, con miedo e inseguridad. Guardando un secreto que en mi egoísmo no pude suponer.
Anoche, mientras me disponía a cenar, llegó a mi casa, y apenas la ví, noté el miedo en sus ojos. No imaginé que necesitaba contarme algo, y temí perderla, supuse que había llegado el momento en que se animaría a dejarme, y luego de sentarme frente a ella, me preparé para su abandono.
Le pedí que pensara bien todo antes de decírmelo, y casi llorando la miré como esperando el final.
Ella tomó mis manos, bajó la mirada y me dijo suavemente con miedo: vamos a tener un bebé.
Comencé a llorar, tapé mi cara con las manos, y comencé un llanto desmedido, entre risas y lágrimas, un llanto tan sentido y tan emocionado como jamás recuerdo haber llorado, lágrimas de felicidad plena.
Ella que sentía miedo, quedó sorprendida ante mi reacción, y alejándose de los miedos, comenzó a sonreír, me abrazó fuerte y me pidió que no llorara, y como una madre que ya es y entendiendo que mis lágrimas eran de felicidad, me besó los ojos y secó mis lágrimas mientras yo no podía dejar de abrazarla... Ahí pudo relajarse y noté la misma felicidad en sus ojos, en su boca que no paraba de reír y supo que jamás la dejaría y que cuidaría a nuestro hijo con mi vida.
No pudo llegar en mejor momento, justo cuando mi vida estaba apagándose, cuando no tenía demasiadas esperanzas de ser feliz, llega mi hijo a darme todo, a revivirme y mostrarme un futuro posible, de la mano de esta hermosa mujer, de este ángel que cuidaré como a mi propia vida.



Anoche no pude dormir, no paré de sonreír, de imaginar mi futuro distinto, de ver a esta mujer como MI MUJER de ahora en mas.
Creí que estaba muerto en vida, y en realidad estaba esperando.
Voy a ser papá y no puedo parar de reír.
Ya lo sabe todo el mundo, mi cara es una sonrisa, mi mente no puede parar de imaginar mi vida de ahora en mas, junto a mi hijo o hija.
No hay pasado, solo futuro.
Juliana es sin dudas la mujer que cambiará mi vida, a ella me debo, a ella pertenezco en cuerpo y alma, y jamás dudaré de su Amor por mi.
Ahora veo cuánto la amo, y estoy haciendo planes para casarme con ella.
Me espera una familia, un futuro de hijos y un hogar.

VOY A SER PAPÁ !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 23 de septiembre de 2010

PRIMAVERA

Luego de unos meses de machacarme el cerebro convenciéndome que Juliana no me ama, sino que me quiere y la pasa bien conmigo, decidí tomarme la vida así como se me presenta, para disfrutarla.
Soy joven, sano, tengo todo para ser feliz. No voy a detenerme a sentir tristeza cuando soy conciente que hay mucha gente que está mal verdaderamente, sin remedio. Me refiero a enfermos terminales, gente que vive en la pobreza extrema, en el abandono absoluto. Realmente me siento afortunado.
A veces uno cree que ha tocado fondo, pero en realidad no ha comenzado ni a sumergirse. El egoísmo, la cobardía o la inseguridad hacen que tapemos el sol con un dedo, sin poder disfrutar de todo lo que poseemos.
Pero no quiero irme de tema, dado que quiero comentarles algo que he vivido, como siempre, compartirlo con ustedes que son mi gran compañía.
Como les dije, mi relación con Juliana va variando, no somos novios, pero cada vez que estamos juntos nos comportamos como novios, y cuando se va, siento como que nada me falta, no la extraño, y si bien quiero volver a verla y tenerla, no me es indispensable. Aprendí a amarla desde otro lado, como se ama a quien no se puede tener, sin obsesiones ni locuras ni llantos. Le doy libertad y la dejo venir a mi cuando quiera, ya casi no la llamo ni la busco, porque eso me pidió, y porque necesita tiempo para olvidar a ese hombre que le hizo tanto daño.
La comprendo y la cuido cuando me necesita, ella a cambio me deja enamorado de su piel y de su pelo, disfrutándola día a día, o las veces que ella quiera.
Pero el precio de mi entrega es haberla quitado de mis pensamientos, porque no puedo amar con toda el alma a una mujer que no me pertenece, y al momento de volver a amar a alguien, no podré amarla plenamente.
Ayer luego de mi trabajo, nos encontramos un ratito, para ejercitarnos juntos, aunque ese no es el gimnasio donde voy habitualmente, tomé tres horas para hacer gimnasia con ella. El ejercicio físico me gusta, y comencé a hacerlo en mis peores épocas, fue mi modo de descarga a la violencia, mi freno para no golpear a alguien, una forma de descargar la furia, de hacer bien a mi cuerpo y a mi mente.
Pasé a buscarla por su trabajo, aproximadamente a las 18 hs. Previamente pasé por mi casa, tomé una ducha, puse en un bolso una toalla, desodorante, jabón, un par de medias, ropa interior, short y remera.
Subí a mi auto y me dispuse a disfrutar unas horas de gimnasia con ella.
Estaba esperándome sentada en un banco rodeada de flores, vestida impecablemente deportiva, super sexy y hermosa.
Pensé: esta mujer hace gimnasia realmente por deporte jaja.
Llegamos al gimnasio, su amigo nos recibió muy amablemente y comenzamos a hacer aparatos, cada tanto nos abrazábamos y nos besábamos, o compartíamos algún ejercitador. Ella se divertía mucho, se reía, movía su cuerpo graciosamente, se lucía ante la mirada de los otros hombres y mujeres que también estaban ejercitando.
Yo que siempre estoy con mis fobias a flor de piel, casi introvertido, también sonreía, pero manteniendo mi perfil bajo no elegido, intenté concentrarme en los abdominales y otros movimientos.
Con el correr de los minutos, y mientras Juliana entretenía a su entrenador con comentarios y torpezas varias que le causaban risa, comencé a observar a mi alrededor.
Varios hombres y varias mujeres. La mayoría personas comunes y corrientes, tal vez amas de casa, madres, hijas, estudiantes, trabajadores como yo, gente sencilla y simple.
Noté sus miradas entre preocupadas y agotadas.
Las mujeres casi todas ellas con pocos kilos excedentes, trabajaban en la cinta, o en otros complementos con una dedicación casi extrema, y con sus rostros agotados, como sufriendo, como obligándose a aquello que las haría verse mas bellas y mas tonificadas. Y otras absolutamente esculturales, que hacían que aquellas con sus kilos de mas las tomaran como inspiración, o lo que es peor, se sintiesen mal.
Me detuve a verlas, especialmente a una de aproximadamente veinte años, con muchos kilos de mas. Sentado en el taburete de las pesas, vi a esa casi niña, mover su cuerpo torpemente, ruborizada, muy excedida de peso, esforzándose mucho para lograr poco.
La admiré y maldije a la sociedad y sus esquemas por ponerla en ese lugar tan doloroso.
Me acerqué para hablarle, y ella sorprendida casi casi se asustó.

*hola
-hola
* tendrías que enderezar un poquito tu espalda, te ayudo?
- emmm bueno... no se bien cómo hacer, y el entrenador está ocupado...
(en realidad estaba jugueteando con Juliana)

La ayudé a recomponerse, a ubicar bien las piernas, y ya bien ubicada la ayudé a hacer abdominales tomándola de la espalda.
Si antes estaba ruborizada, en ese momento su cara parecía que explotaría.
Las esculturales la miraban y los hombres se sonreían levemente.
Continuamos hablando.

- Me cuesta mucho hacer esto, es muy difícil para mi porque soy gorda.
* ya vas a poder, pero antes tenes que mentalizarte que NO SOS GORDA, estás gordita que es distinto. Nada que no solucione un poco de dieta y gimnasia.
- El entrenador casi no me atiende, el cree que primero tengo que adelgazar y luego comenzar con la gimnasia.
* Eso es probable, pero ejercitarse nunca es malo. Tenes que cuidar tus rodillas, y los pies, ejercitar de modo plano, o sentada, para pasar al modo vertical a medida que vayas adelgazando.
- Vos sos entrenador?
* no, ni siquiera vengo a este gimnasio, vine con mi amiga, aquella.
- Es re linda tu amiga.
* No hay mujeres feas, y es linda tu actitud de comenzar con esto de la gimnasia, muy bien.
- Me llevó mucho tiempo animarme a venir, tenia miedo que se rieran de mi, o que me mirasen como un bicho raro... por mi gordura. En realidad no me gusta hacer gimnasia... pero empecé igual.

No pude decirle nada... ni siquiera pude sonreír.
Di la media vuelta, me puse en cuclillas frente a ella, la miré a los ojos y le dije muy serio: EL CUERPO ES TAN SOLO UN ENVASE.
Ella sonrió tristemente y bajó la mirada muy avergonzada.
Yo también sentí mucha vergüenza, por mi mismo. Por esas chicas que se pavoneaban delante suyo con sus formas perfectas, por ese entrenador que casi la ignoraba porque no encaba entre sus cuerpos torneados y habituados al ejercicio.
Esta mujer sufría mucho, pero se esforzaba por ser una de ellas, de ellos, una mas en el gimnasio, en ese templo de salud aparente, en ese lugar donde otras chicas como ella, con sus formas, no se atreven a entrar.
Luego de esa breve charla, intercambiamos mails, y le comenté que yo tengo un facebook concurrido y un blog bastante leído. Seguramente ella vendrá por aquí, leerá esto y sonreirá por este loco que la menciona en su blog.
No pude menos que sentir ternura por ella, y pensé que mi mente es distinta, y que perfectamente podría haberme enamorado de esa mujer. Había algo en ella que nadie mas veía, su mirada, sus ojitos entre tristes e inseguros, y una belleza única, una cara perfecta al igual que su pelo.
Y había humildad, generosidad y valentía.
Juliana se acercó a mi, y me abrazó como marcando su territorio.
Equivocadamente se colocó entre las esculturales damas y yo, dejando mi mirada librada hacia esa otra mujer, que sonreía y que ya no tenia esa carita de preocupación y dolor.
Cuando el horario de entrenamiento había llegado a su fin, pasadas casi tres horas, nos dispusimos a retirarnos del gimnasio. Fui al vestuario, y mientras buscaba la ropa para ducharme, noté que en mis manos había quedado un hermoso perfume. Apuradamente me metí debajo de la ducha, y rápidamente me higienicé y me cambié de ropa.
Ya listos salimos del lugar.
Mi vista buscaba a esa mujer distinta, entre todos los que estaban y los que acababan de llegar. No la vi mas.
Juliana me tomaba de la mano, se abrazaba a mi y me decía que estaba muy feliz y que la había pasado muy bien.
Yo también la había pasado muy bien, y aunque un poco agotado, había aprendido algo mas de la vida.
Y de esta sociedad que puede ser tan cruel, a veces... olvidando frivolamente, que detrás de todos los cuerpos, hay Almas.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

ENTRE DOLORES

Ella llega para acariciarme y darme a través de su cuerpo la poca paz que le queda, y el poco Amor que fue cosechando entre encajes y golpes.
Yo quiero darle todo, pero ella no se deja.
Llega a mis brazos como un animalito herido, se acurruca en mi pecho y después de los besos mas hermosos, me recibe en su cuerpo y me da el calor que tanto necesito. Ella tiene la sabiduría y la experiencia de una anciana y sin embargo, su piel lozana y aniñada me dibuja las puertas de un Edén al que solo yo estoy invitado.
Se vuelve adulta, y en su cerebro privilegiado me recita una prosa de su vida, y se ríe aniñadamente como para que yo no le crea.
Pero yo creo todo, inclusive cuando dice que me ama.
Aunque también sonría y en esos dientes metalizados desmienta su amor entre sonrisitas pícaras y cosquillitas.
Es un ángel, mi rubiecita es un banquete para pocos afortunados, o tal vez el único.
Solo yo entiendo sus silencios y sus miradas demandantes.
"Quedate conmigo" me dice, y yo la abrazo fuerte.
Y mientras la abrazo sé que voy a perderla casi inmediatamente.
Porque los ángeles tienen alas y ella siempre vuela lejos mio.
Aunque vuelva muchas veces, no me pertenece.

Podría amar perfectamente a esta mujer, que cierra los ojitos a mi lado y se duerme calladita, descansando de la pasión y del deseo.
Se enrolla sobre si misma y se mete debajo de mi abrazo como si fuese un gatito, y así se queda junto a mi, regalándome su aliento en esta tarde donde me hubiese matado la soledad si ella no llegaba.
Luego levanta sus brazos y se estira felinamente, gira sobre si misma y me pide que la abrace y la proteja de la forma que mas nos gusta.
Sonríe y se siente bien, porque el contorno de su cuerpo encaja perfectamente en mi silueta, tan perfecto que no puedo resistir la tentación de volver a poseerla una y mil veces mas.
"te amo" casi al unísono. Si hasta parece cierto.
Y en ese instante en que nos elegimos y nos amamos, nadie mas existe.
Nadie la maltrata ni la somete, y nadie me lastima ni me descarta.
Todo es Paz y nada mas importa.
Y así... casi por arte de magia, en un minuto me quedo solo nuevamente, cuando mi ángel se marcha, dejándome la fragancia de su pelo dorado y el recuerdo de su risa aniñada.
Pero antes de irse, me mira a los ojos fijamente, y ya vestida se tira sobre mi, en mi cama y me da los últimos besos, como fijando terreno, como dejando su huella imborrable.
Luego sonríe voltea a verme y me guiña un ojo.
Y me deja sonriendo, y amándola con el alma, implorando a Dios que me la envíe de nuevo prontamente.


lunes, 13 de septiembre de 2010

DIA DE LLUVIA

Los días de lluvia suelen remontarme a momentos de mi vida en los que creí ser feliz. Lo era sin dudas, tenía a mi madre, a mi amor, y mi alma no había sufrido tantos latigazos.
Así mismo, en un día como hoy, casi llegando la primavera, hace diez años, yo amaba a la niña mas terrible que jamás han conocido.
Quiero dedicarle este post, por el nuevo acontecimiento en su vida, y para que sepa por este medio que solo quiero su felicidad.
No queda ni la sombra de aquella mujercita que revolvía en mis entrañas hasta quitarme lo poco de vida que me quedaba.
Hoy la veo y no puedo mas que sonreír, a pesar de todo, y desearle lo mejor.
Es bella, siempre lo fue. Y cada vez que la veo comprendo por qué me volví loco por ella.


Diez años después sigue siendo igual de hermosa, o mas aún.
Maravillosamente maquiavélica e inteligente, digita su vida como una artesana y suma regalías en cada paso que da.
Pero sus ojos no mienten, no podrán mentirme jamás.
Ella junto a mi se convierte en un pájaro con alas.
A mi lado llora y se siente libre, renace y se vuelve fuerte. Aún en mi rechazo, ella se lleva algo de mi.
Yo se que me extraña y que soy su secreto.
Porque lo que nos mantuvo unidos es mas fuerte que el tiempo.
Nunca la olvidaré, aunque se vaya lejos.
Aunque divida sus días entre tres amores posibles, aunque escriba silenciosa y solita, en sus ratos libres, ahí donde la fantasía la trae conmigo y vuelve a ser la pequeña que solo buscaba un abrazo.
Yo le daría miles si no estuviese tan lastimado... si yo no me hubiese equivocado tanto, si ella no fuese mi peor desatino y mi condena.

Ya no la amo, y sin embargo me preocupo por ella y la pienso.

Estos días en que sabía que podía necesitarme, me alejé del mundo y me tomé fuerte de la mano de los que me quieren bien, tan solo para no buscarla.

Y esta fortaleza que le niega mi presencia, me ha negado poder abrazarla fuerte y desearle lo mejor.

Pero yo se que ella lee esto, y que estará sonriendo hermosa y feliz.
Y desde aquí la abrazo fuertemente, y le doy el mejor de mis besos.
y ese "te quiero" infinito que solo se siente por aquella persona que intentamos salvar alguna vez.

Y la dejo libre, la dejo ir, y le suelto la mano.

Luego bajo la mirada, me veo a mi mismo, y me siento muy solo.
Tal vez esté dejando ir a quien mas me amó en la vida, y sin embargo...
no puedo evitarlo.

martes, 31 de agosto de 2010

JULIANA

Cuando logro escapar de mi cárcel interior, recurro a las armas del enamoramiento para entregarme por completo a Juliana.
Ella es la persona que hoy me acompaña en mis días larguisimos, tristes y solitarios, ella tiene la valentía suficiente para no alejarse ni cambiarme al primer desliz emocional que me separe.
Espera paciente que mi locura se calme, y sin preguntarme nada, me recibe nuevamente con el abrazo cálido que la caracteriza.
Debería agradecerle, porque sin siquiera el mínimo reproche, no pregunta, ni reclama.
Es muy generosa, o simplemente se encuentra en la misma situación que yo, y por eso puede comprenderme, sin juzgarme.
Es bella, y cuando la tengo conmigo no puedo dejar de observar cada movimiento, cada uno de sus gestos, su sonrisa, su mirada, su piel.
Y cuando guarda silencio o la veo pensativa, comparto esos espacios en blanco, donde los dos tenemos cosas que contarnos.
Por momentos la siento como una prolongación de mi pena, como si ella en ese espacio silencioso comprendiera una a una mis agonías y en su generosidad hacia mi, estuviese consolándose a si misma.
Sé que sufre por amor, se que hay alguien que la hizo sufrir mucho, la lastimó y la abandonó a su suerte.
Quisiera curarla.
Tan frágil, en su contextura pequeña, maldigo a quien pudo lastimarla, abusivamente condenarla a este sufrimiento silencioso y cabizbajo.
Desatando mi mayor violencia, lo buscaría para golpearlo, aunque seguramente ella se enfrentaría a mi violencia para protegerlo...
Ella merece que la ame, que la cuide y la respete.
No debe sufrir ni lamentarse mas, merece ser feliz.

El viernes dormimos juntos, y el sábado pasado el mediodía, las sábanas eran como lazos indestructibles.
Abrazados seguíamos amándonos, riéndonos y jugando en ese nuestro espacio favorito, el que supimos crear a pesar de todo, en donde nadie ni nada puede separarnos.
Como la noche anterior le había regalado muchisimas flores, la cubrí de pétalos, la acaricié con ellos, la perfumé y la adoré. Como queriendo sanarla, para protegerla y vea lo feliz que puede hacerme su compañía.
Ella cerraba los ojos y disfrutaba sonriendo de mis cuidados, de mis detalles amorosos y retribuía abriendo su mirada a mis "Te Amo" para corresponderlos entre sonrisas maravillosas.
Hermosamente frágil y con ese espíritu Hidalgo dentro suyo.

Temo hacerle daño...

En un momento de la tarde, me dijo que conmigo estaba comenzando a curar, y que sentía que no sucedía lo mismo conmigo, seriamente me dijo que siente no poder curarme, e impotente sus lágrimas me confirmaron el daño que le causo.

Cerré fuertemente mis ojos en medio de un abrazo estrecho. Y arqueando mis cejas en un gesto de dolor infinito, la apreté fuerte a mi cuerpo, como pidiéndole perdón. Y con mis ojos también mojados, le pedí que no vuelva a decir nunca mas algo así.Lo desmentí, le juré que me hace bien y que yo también estoy curando.
Pero mis palabras sonaban poco creíbles, y aunque intenté convencerla, su mirada triste me confirmaba la angustia, y teniéndola a centímetros de mi, mis ojos no podían mas que decirle la verdad, distinta a lo que decían mis labios.
Luego abrazada a mi, se quedó dormida.
Y en su sueño recuperó una leve sonrisa.
Quizá en otro espacio, en otro lugar mejor.
En donde tal vez yo la amaba, le pertenecía, sin pasados, sin dramas, sin historias.
Tal vez en un sueño en donde yo tenía veinte años, creía en el amor para siempre y todavía no lo había encontrado...

TERREMOTOS EN EL MUNDO

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Reza por ellos, tu podrías ser el próximo.

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