Hoy fue el día del niño en Argentina.
Felicidad absoluta. Familia, regalos, encuentros, risas y corridas de niños por la casa de mi madre.
A pesar del invierno, fue un día soleado, lleno de vida, de luz y de niñez por doquier.
La casa de mi madre tiene un enorme jardín en el fondo, con un gran quincho y una parrilla enorme en donde suelen asarse los mejores manjares dominicales, con olor a encuentro, a familia, anécdotas y risas.
Todo en esa casa es salud. Mi niñez transcurrió ahí, entre mimos y buenos ejemplos.
Fui un niño inmensamente cuidado y feliz, protegido y respetado, bajo el amparo de una madre amorosa y un padre admirable en su honestidad y decencia.
Ellos tuvieron el matrimonio que yo quisiera algún día tener.
Recuerdo a mi padre pendiente de mi madre, y a ella trabajando duro para que todo esté en orden. Mi padre la protegía y consentía, y mi madre era feliz cuidándonos hasta la tarde cuando llegaba mi padre cansado por el trabajo arduo, con la generosidad enorme que solo las madres poseen, para seguir cuidándolo a el como si fuese un niño mas.
Inmerso estaba en mis recuerdos, cuando comenzó a llegar mi familia, hermanos, hermanas, sobrinos, cuñados, y todos los que en mis recuerdos eran niños se presentaron ante mi como adultos realizados, con familias, hijos, y con las mismas razones para el encuentro: el amor.
Mi sobrino adolescente, suele llegar a la casa de mi madre, con sus novias también adolescentes, como alardeando de una virilidad que asoma despacio entre cambios de voz y cambios de ropa.
Las niñas a veces me miran como queriendo saber mas de mi, otras... me odian.
Casi todas conocen el personaje, y mi sobrino obviamente se encarga de contarles a todas quien soy. A mi me causa gracia, y me da risa. Pero disimulo, tan solo para no ponerlo incómodo.
Hoy llegó una niña de trece años, hermosa, suave y delicada, su sonrisa amplia se abrió a mi como conociéndome, como si fuese su tío también.
Vestía jeans, una blusa negra de mangas largas y calzado deportivo. Nada fuera de lo común para alguien de su edad, aunque físicamente aparentaba mas años, sin embargo había algo en ella que detecté apenas la vi, aunque en principios no supe que era.
En el momento después del almuerzo, la niña y mi sobrino se ofrecieron para levantar la mesa y lavar los platos y todo lo demás. Les ayudé a levantar la mesa, entre charlas, chistes y olorcito a café recién preparado.
Me acerqué para alcanzar los platos para lavar, y vi a la niña, con las mangas de su remera arremangadas hasta los codos, estaba dispuesta para comenzar a lavar los platos, pero mi visión fue tan espantosa, que no pude evitar dejar caer uno, con el consiguiente ruido a vidrios rotos.
Los antebrazos de la niña estaban todos rayados, cortados y llenos de cicatrices.
Nadie pudo notarlo, solo yo.
Las marcas en la piel estaban curadas, cerradas y aunque no se veían a simple vista, pude verlas.
De pronto me recorrió un escalofrío por la espalda, y fue así como dejé caer el ruidoso plato.
Levanté torpemente los trozos de vidrio, los arrojé a la basura, y volví adonde la niña lavaba las vajillas entre charlas y risas sin advertir que yo había visto las cicatrices.
Terminaron la tarea de la vajilla, y ambos se sentaron al sol para tomar el café.
Hablaban cómodamente, sencillos y francos como son los adolescentes y yo desde lejos los veía sin dejar de pensar en esa niña de trece años con marcas en los brazos.
Pensé en mi sobrino, que también llevaba una remera de mangas largas, y pensé en revisarle los brazos.
Estaba loco? como iba a hacerle algo así ? con que derecho?
Finalmente lo hice, y ante su mirada interrogativa no tuve mas que aclararle: "pensé que te habías tatuado". El niño rió y me dijo: tío estás loco? y regalándome una sonrisa burlona volvió con su noviecita al sol.
La belleza de la niña, me condujo a la imagen de mi pequeña, triste, oscura y solitaria. Ella volvía a mi mente una vez mas, reencarnada en esa niña, volvían sus ojos, su piel y su voz de entonces, las heridas en los brazos, los gritos y la violencia, el silencio y la apatía.
Ella tenia dos años mas y sus brazos lucían igual. Y luego se vieron peor, y cada vez mas horribles.
Recordé las veces que curé sus brazos, limpié la sangre de sus hermosos vestidos, o el tapizado de mi auto, o las veces que la llevé a una sala de emergencias para que la curen.
Recordé sus lágrimas, recordé su dolor, sus cicatrices y los besos que en ellas le di.
Con mis ojos cerrados al sol y mi cuerpo reposando en ese calor intenso, sentí escalofríos, helada el alma, frío y temblores, y tuve ganas de llorar.
Cuando cayó la tarde, los noviecitos se marcharon, pero antes, mientras se despedían de todos, la niña vino a despedirse de mi.
En silencio, y sin ofenderla, tomé su mano, levanté la manga de uno de sus brazos y sin que ella dijera una palabra, acaricié sus marcas y le pedí que no lo hiciera nunca mas.
La niña casi al borde de las lágrimas me miró directamente a los ojos y sin siquiera pestañear me abrazó fuerte, como se abraza a un padre, y casi murmurando me dijo: gracias.
Me quedé mudo, y no dejé de pensar en ella.
Hubiese querido preguntarle por qué? que es lo que te están haciendo? por que estás sufriendo tanto? pero no pude...
Luego ya en mi casa, solo, recordé sus brazos, sus ojos al borde del llanto, y el abrazo como pidiéndome ayuda.
Llamé a mi sobrino, y luego de hablar de otros temas sin importancia, hablamos de ella.
El niño comenzó a contarme la triste vida de la niña, abusada por su tío en la niñez, abandonada por su padre y con una madre ausente todo el día por trabajo. Me comentó que no son novios, que son mejores amigos, y que el también había visto los cortes en los brazos.
Luego hizo un silencio y me dijo: tío, sabes que? ella quería conocerte porque lee tu blog.
escribime a:
domingo, 9 de agosto de 2009
MALENA
Publicado por ALEJO en domingo, agosto 09, 2009 37 comentarios
sábado, 8 de agosto de 2009
VACIO
(Silencio)
A veces puedo recapacitar y ver los errores que cometí.
Mi mente que no para un segundo, no puede equivocarse una y otra vez, recaer una y otra vez en los mismos dolores e interrogantes del pasado.
Hay amores imposibles? seguramente hubo, hay y habrá futuramente.
El amor que tuve por ella fue un amor posible, y sin embargo ella lo hizo imposible.
Y cuando fue bien imposible, intentó que pareciese posible. Pero ya era tarde.
Para todo, era tarde para todo.
Pero como ella posee "el arte de la seducción" pudo cambiarme por veinte hombres mejores que yo, y en su ambición hasta pudo crecer en base a ellos.
Realizó sus sueños mas anhelados, se sintió amada y ganó mucho dinero.
Tuvo una familia, un adorable sueño para el futuro, un auto lujoso, una casa, un marido, un perro de raza y diez gatos mejores que el que tuvo conmigo.
Tuvo fama y éxito, apareció en televisión, se convirtió en ídolo y referencia de aquellos a los que tanto suplicó atención.
Recuperó a su familia, los unió y finalmente pudieron amarla como ella necesitaba.
Les pudo regalar lo mejor de sus vidas, convirtió a sus padres en amorosos abuelos, a sus hermanos en tíos, y equilibró a la familia en una balanza feliz.
No se que puede faltarle, no se... si tiene todo lo que siempre quiso.
Seguramente nada le falta.
Y entonces?
Por que me busca?
por que me llama?
(Silencio)
Quizá porque ha cambiado tanto que su vida ya no le pertenece.
Tal vez porque se ha transformado en lo que deseaba ser, pero no en lo que la hace feliz.
Quizá porque cuando se ve al espejo no puede reconocerse.
Quizá porque cuando se refleja en mis ojos, se encuentra a si misma.
Y porque aún ,después de todo, necesita un abrazo que realmente sea suyo, solo para ella,
como aquellos abrazos que alguna vez le di.
Publicado por ALEJO en sábado, agosto 08, 2009
martes, 4 de agosto de 2009
BANG BANG BANG
Anoche estuve recordando y realmente necesité estar muerto.
Pensé que sucedería de cometer suicidio, pensé en mi familia y realmente no valía la pena, elegí vivir una vez mas.
Morirse no es la solución a nuestros problemas, y puede ser el dolor de mucha gente, incluídos aquellos que jamás nos han demostrado su amor.
Varias veces ha rondado por mi mente la conclusión siguiente: cuando alguien intenta suicidarse, en realidad quiere matar a alguien mas. A quien? por qué? solo esa persona lo sabe.
La infelicidad siempre tiene un por qué.
La conciencia no perdona jamás.
Aquellos que hacen mucho daño y no tienen argumentos para defenderse.
Aquellos que inmersos en la soledad necesitan castigar a alguien.
Aquellos que no pueden enfrentar una realidad dolorosa, y eligen matarse antes que los maten, o quizá ya están muertos antes del suicidio.
Anoche imaginé mi suicidio como el medio de reencontrarme con mi amor.
La necesito, y no puedo aceptar su muerte.
Creo que jamás volveré a amar, me siento como el hombre de la foto, sentado esperando que el árbol crezca y me ahorque, regándolo a diario, para que llegue a crecer y darme la muerte.
Una persona que se hace llamar "analista" me dijo que este blog es triste.
Y tal vez tenga razón.
Tambien me dijo que escribo muy mal y que utilizo mal los adverbios. Y seguramente es cierto.
Pero en estos textos no pretendo dar cátedra del lenguaje, sino solo expresar lo que siento.
El hecho concreto es que "analista" vuelve una y otra vez a leerme.
Quizá porque el sabe que no soy un hijo de puta, ni un insensible, y que tengo argumentos válidos para sostener lo que defiendo, ya que "analista" es pedófilo e intenta defender sus ideas de amor y sexo libre con niños. Jamás estaré de acuerdo en un pensamiento como ese y siempre voy a enfrentarlo.
Y por qué lo menciono a "analista" ? porque me duele mucho.
Y aunque haya atravesado una experiencia terrible, no soy pedófilo ni pederasta, no tocaría una niña jamás en mi vida, y no voy por mi camino deseando infantes.
Por eso anoche recordé a mi mujer, a mi amor, y quise ir con ella.
Luego entendí que el suicidio no me llevaría a su lado, sinó bien lejos, porque ella seguramente estará con los buenos.
Decidí esperar y seguir amándola solo en este mundo al que todavía estoy atado.
Algún dia moriré y correré a su abrazo para lograr por fin encontrar a mi amor.
Y ese dia seguramente querré seguir viviendo para siempre.

Publicado por ALEJO en martes, agosto 04, 2009 48 comentarios
jueves, 23 de julio de 2009
SOLTARTE
En esos silencios en donde todo puede ser posible, me pregunto varias veces, hasta cuándo?
En que momento me llegará el final feliz ?
En dónde estás amor de mi vida? En qué lugar solitario andarás buscándome sin encontrarme ?
Dónde estas?
Me pregunto mil veces por qué? por qué? por qué tuvo que pasarme eso siendo tan joven? Por qué tuvo que morir ahí mismo mi capacidad para creer en las personas, en el Amor, en la confianza y en la plena entrega? Cómo pudo sucederme?
Y no puedo mentir... no puedo ser hipócrita e inventarme un mundo maravilloso en donde solo hay cenizas. Es así como voy dejando pasar por mi vida personas y oportunidades tan solo para no lastimar, para no hacer daño o para no volver a entregar todo, dar mi vida, mi alma, y volver a sufrir...
Hay días como hoy que me siento enteramente vacío.
No tengo nada, no tengo a nadie, nada fue logrado, no hay méritos ni pertenencias. NADA.
Podría conseguir los abrazos mas tiernos y sinceros, pero no podría sentirlos jamás.
Al alcance de mi mano está la belleza, la pasión y el respeto, y sin embargo... no puedo vivirlo.
Nada merezco y todo tengo.
Cuántas mas pasarán por mi vida ? A cuántas mas tendré que explicarle mi problema y contarle de mi angustia, de la gran marca que llevo en el pecho, hablarle sobre las puñaladas en mi espalda, contándole mis heridas de muerte...?
Con esta incertidumbre que me carcome, con la necesidad de mi hijo, de mi hija, que me fueron negados.. Nada crecerá que sea mio, nadie sonreirá para mi jamás ?
No puedo verte... no puedo. Me lastima y me hace envejecer.
No quiero encontrarte por casualidad y que me tomes por sorpresa con la beba en brazos, sola, con el hueco de su presencia, dejándote libre y con su espacio vacío... no puedo.
No me contengo, me falta el aire, no puedo soportarlo.
No sé por qué Dios se empeña en juntarnos en lugares totalmente perdidos, inesperados y alejados de nuestros lugares de residencia.
Europa, el sur del país, la otra punta del mapa y te encuentro... te veo, me ves, y seguimos distantes cada uno con su vida...
Si hasta suena trágico y fúnebre.
Estabas triste cuando me miraste, y fue como no verme.
Tal vez no me viste, tal vez preferiste no hacerlo.
Por qué estabas ahí ? no se.
Por qué yo estaba ahí ? tampoco se.
Te vi, te vi, te vi, y te vi... minutos infinitos, mirándote madre, viéndote protectora, sola y a la vez mas acompañada que nunca.
Por Dios! como me tentaste ! si mis pies parecían ordenarme correr adonde estabas...
Míré para otros lados como despreciándote, para herirte, como si nada me importara... Y lo notaste.
Bebí mi café apuradamente y huí de ese lugar de espanto, para refugiarme en el abrigo de mi auto. Y volví a respirar.
Aflojé el nudo de mi corbata, abrí la ventanilla, recosté mi cabeza en el asiento y aspiré el aire frío que me oxigenaba ... que desataba mi garganta con deseos de gritar.
Mi cabeza estallaba en preguntas simples... por que? cómo? en que momento? como es posible?
y como siempre las preguntas simples no tenían respuestas simples...
Mi celular empezaba a sonar y la llamada de mi hermano se hacía lejana. No iba a atenderlo, pero cuando creí que el timbre dejaría de sonar, abrí el teléfono y apoyé mi oído sobre el auricular.
No pude decir una palabra... comencé a llorar como un niño sin consuelo. Mis lágrimas brotaban, entre sollozos y gemidos de angustia, mi cara se mojaba toda, la nariz, la boca, mi respiración se entrecortaba y noté que no lloraba así desde la muerte de mi padre...
Mi hermano del otro lado sabía que algo malo pasaba... y casi a los gritos intentaba preguntarme qué me sucedía... pero yo no podía articular palabra... solo pude balbucear... NADA.. NADA... y cortar la llamada.
Lloré, como si ella hubiese muerto.
Quizá porque intento matarla dentro mio, porque me siento su asesino.
Quizá porque ya está muerta o tal vez lloro por mi propia muerte.
Por esa hija que no tengo, por el sueño que murió y por quien yo era antes de conocerla.
Lloré y juré por mi vida.
Juré por mi vida no volcar una lágrima mas por ella.
Volví conduciendo mi auto, analizando mi llanto descontrolado... los cómo y los por qué de semejante sentimiento repentino, y solo pude encontrar una respuesta: estoy dejando de amarla, me estoy empezando a liberar, la estoy dejando ir.
Siempre duele dejar ir a alguien que hemos amado con toda el alma.
Duele profundamente reconocer que ya no se ama, duele mucho.
Cómo es posible?
Y de pronto nos encontramos siendo extraños y ajenos a esa persona que pensamos que iba a pertenecernos para el resto de nuestras vidas. El pacto se rompe sin que uno pueda precisar el momento exacto, y se remonta vuelo hacia lugares extraños, nuevos en donde no hay mas que soledad y un poco de miedo.
Y es ahí cuando se llora sin consuelo, y se muere mil veces.
Guardando la esperanza del renacimiento y de encontrar Paz.
Publicado por ALEJO en jueves, julio 23, 2009 67 comentarios
martes, 21 de julio de 2009
INTENTO
El 14 de junio es sin dudas un día clave. Nada es fácil ese día, y se que ella espera mi llamado. Todos los años igual.
Pero este año fue distinto.
Cerca del mediodía tomé el teléfono, marqué el número y cuando estaba por presionar la tecla color verde, desistí. No quise llamar, tal vez para no oírla, para dejarla vivir en paz, con su familia, con sus amistades, sin transportarla al pasado, sin ser la cuerda que la una a los malos recuerdos. No quise llamarla.
Miré el display del teléfono con su número intacto como esperando para hacerme oír su voz, un solo movimiento de mi dedo me acercaría a ella para desearle un día feliz.
Dentro mio sabía que llamarla seria regalarle una sonrisa, pero también nostalgia, recuerdos y anhelos de algo que no fue.
Ella merecía tener un día feliz. Y yo también.
Arrojé el celular sobre la cama, me quité la ropa y decidí darme un baño.
Había tomado mi hora de almuerzo en la oficina, estaba en mi casa, y era un día especial.
No quería volver a mi trabajo, así que decidí tomar un baño y visitar a mi familia.
Mientras estaba descansando en mi baño oí el sonido de mi teléfono celular, pero no le di importancia, dado que cada vez que me ausento de la oficina, las llamadas no dejan de entrar ni los mensajes de texto.
Continué inmerso en mi bañera, jacuzzi o como quieran decirle. Los suaves masajes en la espalda me relajaron, y me dormí.
El agua tibia, el ambiente cálido y la música suave que había decidido escuchar, me transportaron a un sueño casi real, en donde ella llegaba para bañarse conmigo. Su pelo mojado, su piel y su sonrisa radiante, se entregaban a mi sin dudas, sin obstáculos ni reproches, sonriendo y abrazándome por debajo del agua en donde nuestros cuerpos se unían desinteresados y nobles, sin culpas ni castigos, sin lágrimas ni reproches.
Pude aspirar el aire de su perfume, y con los ojos cerrados, pude verla junto a mi.
El sueño fue corto, y ese instante de relajación se interrumpió con el sonido del teléfono de linea, desperté y recordé que estaba solo, en mi casa, en el agua, desnudo y muy cansado.
Noté que me había dormido unos minutos, exactamente veinte. Y recordé que ella me había visitado en un sueño.
Salí del agua, sequé mi cuerpo y lo perfumé, cubrí mi torso con una toalla blanca, afeité mi prominente barba de dos días, peiné mi pelo y me dispuse a tomar algo.
Serví un vaso de whisky, mi amigo en penas de otros años, y controlando mis impulsos, lo disfruté sin repetirlo, brindando por mi fuerza de voluntad multiplicada por dos.
No llamarla y no continuar bebiendo.
Cociné para mi solo, almorcé, miré televisión y me recosté en mi cama, imaginándola en el festejo de su año mas feliz, con alguien tan pequeñito y poderoso entre sus brazos amorosos, protegiendo a quien seguramente hará que me olvide definitivamente. Y me despedí de ella en silencio.
Y como un actor que bajaba el telón de su obra mas exitosa, tiré besos al aire con la palma de mi mano, para despedirme de su boca.
Y le dije adiós con los ojos cerrados y húmedos.
Nunca mas voy a llamarla para sus cumpleaños. Nunca mas.
Giré sobre mi cuerpo, y poniéndome de costado abracé la nada. Y volví a dormirme.
Desperté ya de noche, giré para ver el techo y casi sin darme cuenta tomé mi teléfono celular que estaba sobre la cama blanca.
El display me indicaba que ella había enviado un mensaje de texto.
Lo borré sin leerlo.
Como hubiese querido borrar mi pena bañada en lágrimas inevitables.
Publicado por ALEJO en martes, julio 21, 2009 16 comentarios
lunes, 20 de julio de 2009
FELIZ DIA DEL AMIGO
Publicado por ALEJO en lunes, julio 20, 2009 8 comentarios
viernes, 10 de julio de 2009
LAS JOYAS VALIOSAS
A mis veintiocho años, y con sus diecinueve recién cumplidos, la vida pasaba para nosotros, entre la cama y las peleas, entre los celos y las promesas. Nada era definitivo y todo era eterno.
Atrás habían quedado los dolores, y todos los perdones brotaban en los abrazos y los besos que solíamos regalarnos en cualquier lugar íntimo o en aquellos lugares en donde la gente parecía no existir.
Todo era posible en ese lugar eterno en donde nos encontrábamos, yo soñaba con ella y ella soñaba conmigo, y si a veces sus sueños eran pesadillas no era yo el culpable de provocárselas, su lucha interna entre el "ser" y el "aparentar ser" la desquiciaban.
Y yo que era un nadie, sin dinero, sin contactos sociales, sin una casa lujosa ni una familia de estirpe social, no encajaba entre sus planes futuros ni en lo que sus familiares imaginaban para ella.
Su "ser" se entregaba a mi, franca y sencilla, noble y generosa, disfrutando de mis besos bajo un árbol sentados en el césped, tomando simplemente una gaseosa de lata, sin un peso, entibiándonos por el dorado sol que amenamente acariciaba el roce de nuestros abrazos, de nuestros besos y de las palabras susurradas al oído entre sonrisas y miradas de amor. Porque el juego consistía en no pertenecer mas que a nosotros mismos, sin mas anhelos ni mas ambición que la de nuestros alientos y nuestras pieles acurrucándose sin mas joyas que las perlas de sus dientes cuando sonreía, ni mas estirpe que nuestros nombres pronunciados en ambas bocas, sin otro valor que el reflejo de su pelo y el tesoro de su piel suave. Esa era ella cuando estaba conmigo, y no necesitábamos mas para vivir o sobrevivir a cualquier mal.
Pero su faceta de "querer ser" no la dejaba en paz, entonces intentaba cambiarme, ayudarme económicamente, buscarme algún "buen trabajo" insistiendo en recomendarme a sus parientes para un puesto político o para algún lugar laboral en donde pudiese ganar mucho dinero. De la misma forma buscaba cambiar mi manera de vestir, mi peinado, mi manera de caminar, mi gesto simple, regalándome ropa de marcas conocidas y costosas, invitándome a lugares de moda muy caros, alquilando autos para que aparentásemos tener el dinero que yo al menos no tenía ni había tenido nunca.
Obviamente cada vez que salíamos ella cautivaba todas las miradas, no solo por su belleza, sino por su ropa, su arreglo personal y las joyas que solía lucir, regalos de sus padres. Oro, mucho oro, brillantes finísimos y de un gusto jamás visto antes por mi, sortijas pequeñas y detalladas, joyería delicada y costosa, que yo jamás podría haberle comprado, al menos en ese momento.
Jamás supe apreciarlas, y ella enojada me lo reprochaba, diciéndome frases como : " sos un ignorante, no sabés de lo bueno, no sé que hago con vos... cómo no vas a conocer a Versace ? este vestido lo compré cuando viajé a Italia, algún dia vas a conocer Italia ? etc" y aunque lo decía en tono de bromas, sonriendo, me dolían muchísimo, porque eran ciertas, yo nada sabía de todo ese mundo, porque solo disfrutaba de mi barrio, de mi trabajo, de mis estudios, de mi familia, recordando el sacrificio de mi padre para poder comprarme mi primera bicicleta, o ese equipo de fútbol original que tanto había pedido, o sus horas desvelado despues de haber trabajado muchisimo, para llevarme al zoológico o a ver algún partido de fútbol. Lo mas caro que había tenido en mi niñez había sido un family game... claro que no sabía quién era Versace, si lo mas costoso que podía vestir era una remera levis o un conjunto deportivo adidas, como conocer a Versace? si ni siquiera conocía Italia mas que por los libros o algún video de tv. Yo tenía solo una cadenita de oro finita y casi invisible que mi madre había comprado en un viaje a la virgen de San Nicolás, bendita y besada por mi madre... y no había joya mas valiosa en mi vida, como el reloj que era de mi viejo, ese que había usado el mismo hasta que un día me dijo: "hijo, guardalo vos, tengo miedo que me lo roben un día cualquiera. " Yo no necesitaba viajar a Europa para pescar horas y horas sentado junto a mi padre, compartiendo el mate y ese diálogo infinito que solíamos conseguir en el silencio del río. No necesitaba brillantes mas que los ojos de mi madre emocionados viéndome convertido en un profesional, querido por mis amigos, respetado por mis vecinos, el único brillante que ella intentó robarme publicando su libro.
Ella no entendía que la vida se compone de pequeñas felicidades.
De pequeños logros eternos e inolvidables.
Quizá ahora lo comprenda, cuando vuelva su vista y vea aquellos instantes de abrazos, en donde la vida era "ser" y no "parecer".
Aunque ya nada es como antes, porque ella pudo "parecer ser" finalmente. Ha logrado su cometido en la vida, y la joyas hoy son eso, oro y brillantes, dinero y fama, éxito y publicidad.
Yo mientras tanto guardo mis tesoros en una pequeña cajita, cada vez mas pequeña y extraña, cada vez mas ausente y alejada de mi.
Hoy conozco Italia y he comprado en Versace. Y he conocido casi toda Europa y he viajado mucho, he gastado mucho dinero y he conseguido el éxito laboral, un puesto jerárquico en una importante empresa multinacional, y tengo un buen automóvil. He amado las mujeres mas hermosas, los cuerpos mas perfectos y los perfumes mas costosos...
Y sin embargo... cambiaría todo eso por volver al río... a charlar con mi padre.
Así mismo como ella quisiera volver a esas tardes de césped y de abrazos bajo el sol tibio, una vez mas.
Tus besos saben tan amargos
Cuando te ensucias los labios
Con mentiras con mentiras
Dices que te estoy haciendo daño
Que con el paso de los años
Me estoy haciendo mas cruel
Es que yo nunca creí que te veria
Remendando mis heridas
Con jirones de tu piel
De ti apredió mi corazón (de ti aprendió)
De ti aprendió mi corazón (mi corazón)
Y ahora no me reproches
Que no sepa darte amor
Me has enseñado tu
Tu has sido mi maestra para hacer sufrir
Si alguna vez fui malo
Lo aprendí de ti
No digas que no entiendes como puedo ser así
Si te estoy haciendo daño
Lo aprendí de ti
Me has enseñado tu
Maldigo mi inocencia
Y te maldigo a ti
Maldita la maestra y maldito el aprendiz
Maldigo lo que hago
Te lo debo, te lo debo, te lo debo, te lo debo a tí
Ahora me duelen tus caricias
Porque noto que tus manos son
cristales rotos bajo mis pies
Dices que te estoy haciendo daño
Que con el paso de los años
Me estoy haciendo mas cruel
Y es que yo nunca creí que te veria
Remendando mis heridas
Con jirones de tu piel
Publicado por ALEJO en viernes, julio 10, 2009 16 comentarios
TERREMOTOS EN EL MUNDO
Reza por ellos, tu podrías ser el próximo.

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