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jueves, 23 de julio de 2009

SOLTARTE

Definitivamente soy esta música.
Varias veces la escucho y sueño, o me transporto o simplemente me da tristeza.
En esos silencios en donde todo puede ser posible, me pregunto varias veces, hasta cuándo?
En que momento me llegará el final feliz ?
En dónde estás amor de mi vida? En qué lugar solitario andarás buscándome sin encontrarme ?
Dónde estas?
Me pregunto mil veces por qué? por qué? por qué tuvo que pasarme eso siendo tan joven? Por qué tuvo que morir ahí mismo mi capacidad para creer en las personas, en el Amor, en la confianza y en la plena entrega? Cómo pudo sucederme?


Y no puedo mentir... no puedo ser hipócrita e inventarme un mundo maravilloso en donde solo hay cenizas. Es así como voy dejando pasar por mi vida personas y oportunidades tan solo para no lastimar, para no hacer daño o para no volver a entregar todo, dar mi vida, mi alma, y volver a sufrir...


Hay días como hoy que me siento enteramente vacío.


No tengo nada, no tengo a nadie, nada fue logrado, no hay méritos ni pertenencias. NADA.

Podría conseguir los abrazos mas tiernos y sinceros, pero no podría sentirlos jamás.
Al alcance de mi mano está la belleza, la pasión y el respeto, y sin embargo... no puedo vivirlo.

Nada merezco y todo tengo.


Cuántas mas pasarán por mi vida ? A cuántas mas tendré que explicarle mi problema y contarle de mi angustia, de la gran marca que llevo en el pecho, hablarle sobre las puñaladas en mi espalda, contándole mis heridas de muerte...?

Con esta incertidumbre que me carcome, con la necesidad de mi hijo, de mi hija, que me fueron negados.. Nada crecerá que sea mio, nadie sonreirá para mi jamás ?


No puedo verte... no puedo. Me lastima y me hace envejecer.
No quiero encontrarte por casualidad y que me tomes por sorpresa con la beba en brazos, sola, con el hueco de su presencia, dejándote libre y con su espacio vacío... no puedo.
No me contengo, me falta el aire, no puedo soportarlo.
No sé por qué Dios se empeña en juntarnos en lugares totalmente perdidos, inesperados y alejados de nuestros lugares de residencia.
Europa, el sur del país, la otra punta del mapa y te encuentro... te veo, me ves, y seguimos distantes cada uno con su vida...


Si hasta suena trágico y fúnebre.


Estabas triste cuando me miraste, y fue como no verme.
Tal vez no me viste, tal vez preferiste no hacerlo.
Por qué estabas ahí ? no se.
Por qué yo estaba ahí ? tampoco se.


Te vi, te vi, te vi, y te vi... minutos infinitos, mirándote madre, viéndote protectora, sola y a la vez mas acompañada que nunca.
Por Dios! como me tentaste ! si mis pies parecían ordenarme correr adonde estabas...

Míré para otros lados como despreciándote, para herirte, como si nada me importara... Y lo notaste.

Bebí mi café apuradamente y huí de ese lugar de espanto, para refugiarme en el abrigo de mi auto. Y volví a respirar.
Aflojé el nudo de mi corbata, abrí la ventanilla, recosté mi cabeza en el asiento y aspiré el aire frío que me oxigenaba ... que desataba mi garganta con deseos de gritar.

Mi cabeza estallaba en preguntas simples... por que? cómo? en que momento? como es posible?

y como siempre las preguntas simples no tenían respuestas simples...


Mi celular empezaba a sonar y la llamada de mi hermano se hacía lejana. No iba a atenderlo, pero cuando creí que el timbre dejaría de sonar, abrí el teléfono y apoyé mi oído sobre el auricular.
No pude decir una palabra... comencé a llorar como un niño sin consuelo. Mis lágrimas brotaban, entre sollozos y gemidos de angustia, mi cara se mojaba toda, la nariz, la boca, mi respiración se entrecortaba y noté que no lloraba así desde la muerte de mi padre...
Mi hermano del otro lado sabía que algo malo pasaba... y casi a los gritos intentaba preguntarme qué me sucedía... pero yo no podía articular palabra... solo pude balbucear... NADA.. NADA... y cortar la llamada.


Lloré, como si ella hubiese muerto.

Quizá porque intento matarla dentro mio, porque me siento su asesino.
Quizá porque ya está muerta o tal vez lloro por mi propia muerte.
Por esa hija que no tengo, por el sueño que murió y por quien yo era antes de conocerla.

Lloré y juré por mi vida.
Juré por mi vida no volcar una lágrima mas por ella.


Volví conduciendo mi auto, analizando mi llanto descontrolado... los cómo y los por qué de semejante sentimiento repentino, y solo pude encontrar una respuesta: estoy dejando de amarla, me estoy empezando a liberar, la estoy dejando ir.
Siempre duele dejar ir a alguien que hemos amado con toda el alma.
Duele profundamente reconocer que ya no se ama, duele mucho.

Cómo es posible?

Y de pronto nos encontramos siendo extraños y ajenos a esa persona que pensamos que iba a pertenecernos para el resto de nuestras vidas. El pacto se rompe sin que uno pueda precisar el momento exacto, y se remonta vuelo hacia lugares extraños, nuevos en donde no hay mas que soledad y un poco de miedo.

Y es ahí cuando se llora sin consuelo, y se muere mil veces.

Guardando la esperanza del renacimiento y de encontrar Paz.

martes, 21 de julio de 2009

INTENTO

El 14 de junio es sin dudas un día clave. Nada es fácil ese día, y se que ella espera mi llamado. Todos los años igual.
Pero este año fue distinto.

Cerca del mediodía tomé el teléfono, marqué el número y cuando estaba por presionar la tecla color verde, desistí. No quise llamar, tal vez para no oírla, para dejarla vivir en paz, con su familia, con sus amistades, sin transportarla al pasado, sin ser la cuerda que la una a los malos recuerdos. No quise llamarla.

Miré el display del teléfono con su número intacto como esperando para hacerme oír su voz, un solo movimiento de mi dedo me acercaría a ella para desearle un día feliz.

Dentro mio sabía que llamarla seria regalarle una sonrisa, pero también nostalgia, recuerdos y anhelos de algo que no fue.

Ella merecía tener un día feliz. Y yo también.

Arrojé el celular sobre la cama, me quité la ropa y decidí darme un baño.
Había tomado mi hora de almuerzo en la oficina, estaba en mi casa, y era un día especial.
No quería volver a mi trabajo, así que decidí tomar un baño y visitar a mi familia.

Mientras estaba descansando en mi baño oí el sonido de mi teléfono celular, pero no le di importancia, dado que cada vez que me ausento de la oficina, las llamadas no dejan de entrar ni los mensajes de texto.

Continué inmerso en mi bañera, jacuzzi o como quieran decirle. Los suaves masajes en la espalda me relajaron, y me dormí.
El agua tibia, el ambiente cálido y la música suave que había decidido escuchar, me transportaron a un sueño casi real, en donde ella llegaba para bañarse conmigo. Su pelo mojado, su piel y su sonrisa radiante, se entregaban a mi sin dudas, sin obstáculos ni reproches, sonriendo y abrazándome por debajo del agua en donde nuestros cuerpos se unían desinteresados y nobles, sin culpas ni castigos, sin lágrimas ni reproches.

Pude aspirar el aire de su perfume, y con los ojos cerrados, pude verla junto a mi.

El sueño fue corto, y ese instante de relajación se interrumpió con el sonido del teléfono de linea, desperté y recordé que estaba solo, en mi casa, en el agua, desnudo y muy cansado.
Noté que me había dormido unos minutos, exactamente veinte. Y recordé que ella me había visitado en un sueño.

Salí del agua, sequé mi cuerpo y lo perfumé, cubrí mi torso con una toalla blanca, afeité mi prominente barba de dos días, peiné mi pelo y me dispuse a tomar algo.
Serví un vaso de whisky, mi amigo en penas de otros años, y controlando mis impulsos, lo disfruté sin repetirlo, brindando por mi fuerza de voluntad multiplicada por dos.

No llamarla y no continuar bebiendo.

Cociné para mi solo, almorcé, miré televisión y me recosté en mi cama, imaginándola en el festejo de su año mas feliz, con alguien tan pequeñito y poderoso entre sus brazos amorosos, protegiendo a quien seguramente hará que me olvide definitivamente. Y me despedí de ella en silencio.

Y como un actor que bajaba el telón de su obra mas exitosa, tiré besos al aire con la palma de mi mano, para despedirme de su boca.
Y le dije adiós con los ojos cerrados y húmedos.

Nunca mas voy a llamarla para sus cumpleaños. Nunca mas.

Giré sobre mi cuerpo, y poniéndome de costado abracé la nada. Y volví a dormirme.
Desperté ya de noche, giré para ver el techo y casi sin darme cuenta tomé mi teléfono celular que estaba sobre la cama blanca.
El display me indicaba que ella había enviado un mensaje de texto.

Lo borré sin leerlo.
Como hubiese querido borrar mi pena bañada en lágrimas inevitables.

lunes, 20 de julio de 2009

FELIZ DIA DEL AMIGO

Un dia adopté una hijita. Se llama Faith y HOY CUMPLE AÑOS.
FELIZ CUMPLEAÑOS FAITH ! Que seas muy feliz .
( Y cuidame a tu madre )

viernes, 10 de julio de 2009

LAS JOYAS VALIOSAS

A mis veintiocho años, y con sus diecinueve recién cumplidos, la vida pasaba para nosotros, entre la cama y las peleas, entre los celos y las promesas. Nada era definitivo y todo era eterno.
Atrás habían quedado los dolores, y todos los perdones brotaban en los abrazos y los besos que solíamos regalarnos en cualquier lugar íntimo o en aquellos lugares en donde la gente parecía no existir.
Todo era posible en ese lugar eterno en donde nos encontrábamos, yo soñaba con ella y ella soñaba conmigo, y si a veces sus sueños eran pesadillas no era yo el culpable de provocárselas, su lucha interna entre el "ser" y el "aparentar ser" la desquiciaban.
Y yo que era un nadie, sin dinero, sin contactos sociales, sin una casa lujosa ni una familia de estirpe social, no encajaba entre sus planes futuros ni en lo que sus familiares imaginaban para ella.
Su "ser" se entregaba a mi, franca y sencilla, noble y generosa, disfrutando de mis besos bajo un árbol sentados en el césped, tomando simplemente una gaseosa de lata, sin un peso, entibiándonos por el dorado sol que amenamente acariciaba el roce de nuestros abrazos, de nuestros besos y de las palabras susurradas al oído entre sonrisas y miradas de amor. Porque el juego consistía en no pertenecer mas que a nosotros mismos, sin mas anhelos ni mas ambición que la de nuestros alientos y nuestras pieles acurrucándose sin mas joyas que las perlas de sus dientes cuando sonreía, ni mas estirpe que nuestros nombres pronunciados en ambas bocas, sin otro valor que el reflejo de su pelo y el tesoro de su piel suave. Esa era ella cuando estaba conmigo, y no necesitábamos mas para vivir o sobrevivir a cualquier mal.
Pero su faceta de "querer ser" no la dejaba en paz, entonces intentaba cambiarme, ayudarme económicamente, buscarme algún "buen trabajo" insistiendo en recomendarme a sus parientes para un puesto político o para algún lugar laboral en donde pudiese ganar mucho dinero. De la misma forma buscaba cambiar mi manera de vestir, mi peinado, mi manera de caminar, mi gesto simple, regalándome ropa de marcas conocidas y costosas, invitándome a lugares de moda muy caros, alquilando autos para que aparentásemos tener el dinero que yo al menos no tenía ni había tenido nunca.
Obviamente cada vez que salíamos ella cautivaba todas las miradas, no solo por su belleza, sino por su ropa, su arreglo personal y las joyas que solía lucir, regalos de sus padres. Oro, mucho oro, brillantes finísimos y de un gusto jamás visto antes por mi, sortijas pequeñas y detalladas, joyería delicada y costosa, que yo jamás podría haberle comprado, al menos en ese momento.
Jamás supe apreciarlas, y ella enojada me lo reprochaba, diciéndome frases como : " sos un ignorante, no sabés de lo bueno, no sé que hago con vos... cómo no vas a conocer a Versace ? este vestido lo compré cuando viajé a Italia, algún dia vas a conocer Italia ? etc" y aunque lo decía en tono de bromas, sonriendo, me dolían muchísimo, porque eran ciertas, yo nada sabía de todo ese mundo, porque solo disfrutaba de mi barrio, de mi trabajo, de mis estudios, de mi familia, recordando el sacrificio de mi padre para poder comprarme mi primera bicicleta, o ese equipo de fútbol original que tanto había pedido, o sus horas desvelado despues de haber trabajado muchisimo, para llevarme al zoológico o a ver algún partido de fútbol. Lo mas caro que había tenido en mi niñez había sido un family game... claro que no sabía quién era Versace, si lo mas costoso que podía vestir era una remera levis o un conjunto deportivo adidas, como conocer a Versace? si ni siquiera conocía Italia mas que por los libros o algún video de tv. Yo tenía solo una cadenita de oro finita y casi invisible que mi madre había comprado en un viaje a la virgen de San Nicolás, bendita y besada por mi madre... y no había joya mas valiosa en mi vida, como el reloj que era de mi viejo, ese que había usado el mismo hasta que un día me dijo: "hijo, guardalo vos, tengo miedo que me lo roben un día cualquiera. " Yo no necesitaba viajar a Europa para pescar horas y horas sentado junto a mi padre, compartiendo el mate y ese diálogo infinito que solíamos conseguir en el silencio del río. No necesitaba brillantes mas que los ojos de mi madre emocionados viéndome convertido en un profesional, querido por mis amigos, respetado por mis vecinos, el único brillante que ella intentó robarme publicando su libro.

Ella no entendía que la vida se compone de pequeñas felicidades.

De pequeños logros eternos e inolvidables.

Quizá ahora lo comprenda, cuando vuelva su vista y vea aquellos instantes de abrazos, en donde la vida era "ser" y no "parecer".
Aunque ya nada es como antes, porque ella pudo "parecer ser" finalmente. Ha logrado su cometido en la vida, y la joyas hoy son eso, oro y brillantes, dinero y fama, éxito y publicidad.
Yo mientras tanto guardo mis tesoros en una pequeña cajita, cada vez mas pequeña y extraña, cada vez mas ausente y alejada de mi.
Hoy conozco Italia y he comprado en Versace. Y he conocido casi toda Europa y he viajado mucho, he gastado mucho dinero y he conseguido el éxito laboral, un puesto jerárquico en una importante empresa multinacional, y tengo un buen automóvil. He amado las mujeres mas hermosas, los cuerpos mas perfectos y los perfumes mas costosos...

Y sin embargo... cambiaría todo eso por volver al río... a charlar con mi padre.
Así mismo como ella quisiera volver a esas tardes de césped y de abrazos bajo el sol tibio, una vez mas.

Tus besos saben tan amargos

Cuando te ensucias los labios

Con mentiras con mentiras

Dices que te estoy haciendo daño

Que con el paso de los años

Me estoy haciendo mas cruel

Es que yo nunca creí que te veria

Remendando mis heridas

Con jirones de tu piel

De ti apredió mi corazón (de ti aprendió)

De ti aprendió mi corazón (mi corazón)

Y ahora no me reproches

Que no sepa darte amor

Me has enseñado tu

Tu has sido mi maestra para hacer sufrir

Si alguna vez fui malo

Lo aprendí de ti

No digas que no entiendes como puedo ser así

Si te estoy haciendo daño

Lo aprendí de ti

Me has enseñado tu

Maldigo mi inocencia

Y te maldigo a ti

Maldita la maestra y maldito el aprendiz

Maldigo lo que hago

Te lo debo, te lo debo, te lo debo, te lo debo a tí

Ahora me duelen tus caricias

Porque noto que tus manos son

cristales rotos bajo mis pies

Dices que te estoy haciendo daño

Que con el paso de los años

Me estoy haciendo mas cruel

Y es que yo nunca creí que te veria

Remendando mis heridas

Con jirones de tu piel

jueves, 25 de junio de 2009

EL GRAN CONDUCTOR

El último día de secundario, donde aquella niña ansiosamente abandonaría una de las facetas de su eterna adolescencia, yo debía estar presente, a su lado, para acompañarla, adorarla y mostrarme ante sus amigas que ya casi habían formado un club de fans con mi nombre.
Cada vez que pasaba a buscarla por su Colegio, se alborotaban, se emocionaban y me miraban sonriendo o sonrojadas, como si yo fuera ese príncipe azul llegando con mi corcel para abrazar a mi princesa, mi pequeña bella...
Envuelta entre mis brazos, la pequeña sonreía y se sentía segura. Le encantaba que fuese a buscarla a su lugar de estudios, y le encantaba que la vieran conmigo.
En realidad nunca supe por qué, ni siquiera era buen mozo, ni ese galán que todas pretendían que fuera, al contrario, me sentía un don nadie, ya mayor para ella, e incómodamente inoportuno en su vida.
Seguramente me sonrojaba ante sus miradas, o me ocultaba para que no advirtieran mi presencia. Era una situación muy incómoda para mi, pero solía hacerlo solo para complacerla.
En aquella época yo tenía un auto simple, que servía para trasladarme cómodamente a todas partes, pero no era el mejor, ni de moda, ni de los mas acordes al momento. Era un auto simple.
Pero un día, pude cambiarlo por un modelo nuevo, de onda, de moda y pasé a ser uno mas de los tipos con "suerte".
La deuda que contraje con ese auto, tan solo para agradarle y para sentirme menos "nada" ante ella, fue durísima.
No sé por qué motivo algunos hombres hemos necesitado un buen auto para ser alguien ante las mujeres.
En ese momento yo lo necesité.
Hoy que puedo tener un auto cien veces mejor, no le doy la importancia que en ese entonces tenía para mi.
Recuerdo haber llegado a su Colegio con mi nuevo auto, para el día de su graduación.
Estaba toda su familia presente, y ellos con vehículos mucho mas caros y lujosos que el mio, veían mi coche con malicia, como si les doliera que yo también pudiese tener uno.
En su ceremonia de graduación, se veía hermosa.
Todavía recuerdo con detalles su vestimenta, su peinado y su enorme sonrisa feliz.
Al fin comenzaría su anhelada facultad, podía proyectarse y realizarse como mujer adulta, y ser la periodista famosa con que soñaba estando a mi lado.
Yo lo único que quería era que crezca de una vez por todas.
Que llegue a los veintiún años, que sea mayor de edad.
Pero ni siquiera los dieciocho habían llegado aún, y el tiempo parecía no tener fin, muy lento, casi complotando con mi amor por ella.
Terminada la fiesta, ya egresada del secundario, lloraba abrazada a sus amigas, emocionada, junto a sus seres mas queridos, conmigo en medio de ese gran teatro, simulacro encabezado por su padre.
Era evidente que yo no era bienvenido en aquel festejo.
Las miradas, los comentarios, todo me lo indicaban.
Aunque ella se sentía inmensamente feliz, plena, completa y esperanzada.
Ninguno de ellos quería verla conmigo.
Cuando salimos del Colegio, abrazados, ella vió mi auto y se emocionó felicitándome y besándome ante la mirada de su familia casi indiferente.
Pero cuando dí la vuelta al coche para subir en el, algo inesperado, shockeante y lleno de maldad. Alguien había rayado mi auto, con una linea gruesa de punta a punta, levantando la pintura, como una gran cicatriz, culminando con tajos a cuchillo en las cuatro ruedas.
Ahí quedaba mi auto, arruinado, desinflado y lastimado.
Yo no entendía bien los por qué de aquel atentado hacia lo que me había costado tanto sacrificio conseguir.
Nadie se detuvo a ver el espectáculo, su familia como si nada hubiese sucedido, subían a sus autos y se alejaban llevándosela consigo.
Su padre la tomaba por el brazo y la subía a su auto para alejarla de mi.
La vi marcharse en silencio, enojada y dolida, discutiendo con sus padres, intentando a toda costa quedarse conmigo.
Me senté por horas dentro de mi auto esperando el auxilio mecánico.
Y cuando estaba casi dormido, un hombre mayor me golpeó el vidrio del auto como intentando decirme algo.
Bajé el vidrio para oír sus palabras y este hombre mayor, entre indignado y conmovido señaló a su padre como el autor del daño a mi auto.
Seriamente me miraba a los ojos y me decía:
- Fue el hombre grande, el que se iba con la piba, yo lo vi. Si querés denunciarlo te salgo de testigo.

Callé una vez mas, y aunque la rabia me carcomía, no hice nada contra su padre.
Me fui con el auxilio mecánico, subido a mi soñado auto, herido en mi orgullo, lastimado como una fiera, silencioso e impotente.
En ese momento el auto perdió importancia, el daño que había sufrido pasaba a segundo plano, y la pintura dañada, las gomas rotas, no podían compararse a mi horrible incertidumbre ante tal ser despreciable, ante tanta crueldad desmedida, y la inseguridad enorme de saber que ese tipo, capaz de algo tan inmaduro y violento, era su padre, su mentor y su ejemplo...
Quién era ella entonces?
qué era capaz de hacer con tales ejemplos?
Y vi en mi auto roto mi propio destino.
Sentí el principio del final, y ahí, solo, herido y en silencio, juré que iba a dejar de amarla algún día.
En ese mismo momento, la pequeña arruinaba su mejor día, lloraba desconsoladamente, y se encerraba en uno de los baños de su inmensa casa para cortar sus brazos una y otra vez, con el mismo método que había utilizado su padre, unas horas antes...

Una vez mas, su padre había conseguido separarla de mi, sin saber que de ese modo, la estaba perdiendo para siempre, porque si bien podía alejarla de mi amor, no podría alejarla de la muerte inminentemente que llegaba rodeándola, acechándola y abrazándola en mi ausencia, donde el la creía segura ... lejos de mí.

miércoles, 10 de junio de 2009

AMIGO

Hace poco tiempo, mientras descansaba tomándome unas pequeñas vacaciones, encontré a un amigo que hacía muchos años no veía. Me dio felicidad encontrarlo, dado que junto a el compartí momentos inolvidables, ya sean buenos o malos, fueron únicos e irrepetibles.
Franco, su nombre, era una persona leal ante todo, amigo fiel y sincero, desinteresado y noble.
La pequeña varias veces lo usaba con intenciones de darme celos, le coqueteaba, lo seducía y hasta se quitaba la ropa delante suyo.
Ellos tenían poca diferencia de edades, solo cuatro años, en cambio yo me diferenciaba por casi diez. Cuando ella tenia dieciocho Franco tenia veintidós, compartían los mismos gustos y se llevaban muy bien.
A pesar de su lealtad como amigo, varias veces he muerto de celos al verlo junto a ella.
Eran perfectos físicamente, hacían muy buena pareja, y a simple vista parecían una "parejita" perfecta.
Ella sabía de mis celos, y aunque yo intentaba disimularlo, ella lo notaba y me sometía a la tortura cada vez que mi amigo se encontraba con nosotros.
El era MI amigo, como mi hermano, y sin embargo a ella no le importaba...
Se paseaba en bikini delante suyo, con el pelo suelto, perfumada y bella, seduciendo no solo a mi amigo, sino a todo aquel que se cruzara en su camino.
Hubiese querido encerrarla para que nadie la vea, guardarla solo para mi, que nadie la desee... pero mi parte sensata me obligaba a mantenerme estoico y feliz ante su maniática conducta seductora y provocativa.
Era del tipo de mujer que no necesita arreglarse demasiado para ser mirada y deseada, su sola presencia encandilaba, hipnotizaba, y dejaba mudo hasta al mas buen mozo. Entonces yo nada podía hacer para impedírselo, solo optar por disfrutarla y un poco compartirla sin demostrar ningún tipo de celos o inseguridades...
Yo en cambio no tenía demasiados atributos físicos, y era mas bien una persona solitaria y silenciosa.
No se si las mujeres me miraban o me deseaban, aunque varias veces advertí que por el solo hecho de estar con ella siendo tan bella, despertaba en otras mujeres la curiosidad por saber que tanto le daba a esta belleza para que me amara locamente...

Mi amigo Franco la deseaba.
Ella lo seducía.

Pero no porque el le interesara, sino para darme celos. Y era tan cruel en su juego, que no notaba que mi amigo sufría, se lastimaba y guardaba silencio tan solo por respeto a mi, o para no herirme...

Un día Franco dejó de ser mi amigo.

Sin decir una palabra, se alejó de mi vida. Se fue.
No supe nada mas de el, no lo llamé, ni lo busqué, porque dentro de mi, presentía que algo con ella había pasado, aunque no quería saber exactamente qué.

Como dije antes, hace poco tiempo lo encontré.

Era de noche, los tragos comenzaron a llegar, y aunque no me emborraché, mi amigo si lo hizo, y entre noche y copas me confesó cuánto la había amado...
Te acordás Ale? me decía borracho, riendo y minimizando la cuestión...
te acordás hermano lo linda que era? riéndose y emulando al tango tan conocido...
Completamente borracho me confesó que habían hecho el amor.

No puedo explicar lo que sentí ante tal confesión.

Solo guardé silencio...

Apuré el último trago, me puse de pie y despidiendo a mi amigo me fui por la noche, inmerso en mis pensamientos...
Ella vino una vez mas a mi mente en el vívido recuerdo de esos años...
Una vez mas la odié y la desprecié. Me arrepentí de haberla amado tanto...

Mientras tanto a la distancia... su voz dulce me recordaba la gran mentira: "Franco es como un hermano para mi... jamás podría engañarte con el... "

viernes, 5 de junio de 2009

COMENTARIOS CON IDENTIFICACION

USTEDES SABEN QUE NO PREFIERO TOMAR PARTIDO POR LOS COMENTARIOS LIMITADOS, NO ME GUSTAN, PERO ULTIMAMENTE HAY PERSONAS ENSAÑADAS CONMIGO, QUE AGREDE MI PERSONA Y LA DE MIS AMISTADES (que ni siquiera conoce personalmente), POR DESPECHO, POR ENOJO, POR PENDEJAS, NO SE POR QUE.
PIDO DISCULPAS A TODOS AQUELLOS QUE NO POSEAN UN BLOG PARA FIRMAR LOGUEADOS, PUEDEN ESCRIBIRME A blogdealejo@hotmail.com LOS QUE NO PUEDAN DEJAR MENSAJES AQUI, IGUALMENTE A LAS PERSONAS RESENTIDAS Y FRUSTRADAS QUE ME PUTEAN O AGREDEN A MIS AFECTOS, TAMBIEN PUEDEN DIRIGIRSE AL MAIL.

QUE FUE LO MALO QUE HICE? SI NI SIQUIERA MIS TEXTOS SON OFENSIVOS.
QUE LES PASA CHICAS MALAS ?

En realidad no posteo porque no pasó nada nuevo jaja solo por eso.

Pero en cualquier momento vuelvo para contarles algunas cositas que me están pasando hoy.
Muchas gracias por el afecto, y tambien por las puteadas, porque despues de todo, del amor al odio hay un solo paso no les parece?

Pero tambien quisiera decir que si para algunas personitas soy tan mierda, y todo esto que escribo es tan falso, hay muchos otros blogs que pueden visitar para llenar sus horas de ocio, y si son demasiadas las horas que tienen de descanso y rascada de culo, hagan gimnasia, no sé, hagan un curso de crochet, vayan a sacar piojos al hospital de niños, que se yo... ocupense en algo bueno.

Besos y abrazos.
Hasta pronto amigos.

y una vez mas y miles: GRACIAS POR VENIR.

ah! y vos chiquita... cabecita loca y descocada... dejá de firmar anónima porque me voy a mear de risa y estoy en el trabajo ok? gracias suerte.

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