jueves, 23 de julio de 2009

SOLTARTE

Definitivamente soy esta música.
Varias veces la escucho y sueño, o me transporto o simplemente me da tristeza.
En esos silencios en donde todo puede ser posible, me pregunto varias veces, hasta cuándo?
En que momento me llegará el final feliz ?
En dónde estás amor de mi vida? En qué lugar solitario andarás buscándome sin encontrarme ?
Dónde estas?
Me pregunto mil veces por qué? por qué? por qué tuvo que pasarme eso siendo tan joven? Por qué tuvo que morir ahí mismo mi capacidad para creer en las personas, en el Amor, en la confianza y en la plena entrega? Cómo pudo sucederme?


Y no puedo mentir... no puedo ser hipócrita e inventarme un mundo maravilloso en donde solo hay cenizas. Es así como voy dejando pasar por mi vida personas y oportunidades tan solo para no lastimar, para no hacer daño o para no volver a entregar todo, dar mi vida, mi alma, y volver a sufrir...


Hay días como hoy que me siento enteramente vacío.


No tengo nada, no tengo a nadie, nada fue logrado, no hay méritos ni pertenencias. NADA.

Podría conseguir los abrazos mas tiernos y sinceros, pero no podría sentirlos jamás.
Al alcance de mi mano está la belleza, la pasión y el respeto, y sin embargo... no puedo vivirlo.

Nada merezco y todo tengo.


Cuántas mas pasarán por mi vida ? A cuántas mas tendré que explicarle mi problema y contarle de mi angustia, de la gran marca que llevo en el pecho, hablarle sobre las puñaladas en mi espalda, contándole mis heridas de muerte...?

Con esta incertidumbre que me carcome, con la necesidad de mi hijo, de mi hija, que me fueron negados.. Nada crecerá que sea mio, nadie sonreirá para mi jamás ?


No puedo verte... no puedo. Me lastima y me hace envejecer.
No quiero encontrarte por casualidad y que me tomes por sorpresa con la beba en brazos, sola, con el hueco de su presencia, dejándote libre y con su espacio vacío... no puedo.
No me contengo, me falta el aire, no puedo soportarlo.
No sé por qué Dios se empeña en juntarnos en lugares totalmente perdidos, inesperados y alejados de nuestros lugares de residencia.
Europa, el sur del país, la otra punta del mapa y te encuentro... te veo, me ves, y seguimos distantes cada uno con su vida...


Si hasta suena trágico y fúnebre.


Estabas triste cuando me miraste, y fue como no verme.
Tal vez no me viste, tal vez preferiste no hacerlo.
Por qué estabas ahí ? no se.
Por qué yo estaba ahí ? tampoco se.


Te vi, te vi, te vi, y te vi... minutos infinitos, mirándote madre, viéndote protectora, sola y a la vez mas acompañada que nunca.
Por Dios! como me tentaste ! si mis pies parecían ordenarme correr adonde estabas...

Míré para otros lados como despreciándote, para herirte, como si nada me importara... Y lo notaste.

Bebí mi café apuradamente y huí de ese lugar de espanto, para refugiarme en el abrigo de mi auto. Y volví a respirar.
Aflojé el nudo de mi corbata, abrí la ventanilla, recosté mi cabeza en el asiento y aspiré el aire frío que me oxigenaba ... que desataba mi garganta con deseos de gritar.

Mi cabeza estallaba en preguntas simples... por que? cómo? en que momento? como es posible?

y como siempre las preguntas simples no tenían respuestas simples...


Mi celular empezaba a sonar y la llamada de mi hermano se hacía lejana. No iba a atenderlo, pero cuando creí que el timbre dejaría de sonar, abrí el teléfono y apoyé mi oído sobre el auricular.
No pude decir una palabra... comencé a llorar como un niño sin consuelo. Mis lágrimas brotaban, entre sollozos y gemidos de angustia, mi cara se mojaba toda, la nariz, la boca, mi respiración se entrecortaba y noté que no lloraba así desde la muerte de mi padre...
Mi hermano del otro lado sabía que algo malo pasaba... y casi a los gritos intentaba preguntarme qué me sucedía... pero yo no podía articular palabra... solo pude balbucear... NADA.. NADA... y cortar la llamada.


Lloré, como si ella hubiese muerto.

Quizá porque intento matarla dentro mio, porque me siento su asesino.
Quizá porque ya está muerta o tal vez lloro por mi propia muerte.
Por esa hija que no tengo, por el sueño que murió y por quien yo era antes de conocerla.

Lloré y juré por mi vida.
Juré por mi vida no volcar una lágrima mas por ella.


Volví conduciendo mi auto, analizando mi llanto descontrolado... los cómo y los por qué de semejante sentimiento repentino, y solo pude encontrar una respuesta: estoy dejando de amarla, me estoy empezando a liberar, la estoy dejando ir.
Siempre duele dejar ir a alguien que hemos amado con toda el alma.
Duele profundamente reconocer que ya no se ama, duele mucho.

Cómo es posible?

Y de pronto nos encontramos siendo extraños y ajenos a esa persona que pensamos que iba a pertenecernos para el resto de nuestras vidas. El pacto se rompe sin que uno pueda precisar el momento exacto, y se remonta vuelo hacia lugares extraños, nuevos en donde no hay mas que soledad y un poco de miedo.

Y es ahí cuando se llora sin consuelo, y se muere mil veces.

Guardando la esperanza del renacimiento y de encontrar Paz.

martes, 21 de julio de 2009

INTENTO

El 14 de junio es sin dudas un día clave. Nada es fácil ese día, y se que ella espera mi llamado. Todos los años igual.
Pero este año fue distinto.

Cerca del mediodía tomé el teléfono, marqué el número y cuando estaba por presionar la tecla color verde, desistí. No quise llamar, tal vez para no oírla, para dejarla vivir en paz, con su familia, con sus amistades, sin transportarla al pasado, sin ser la cuerda que la una a los malos recuerdos. No quise llamarla.

Miré el display del teléfono con su número intacto como esperando para hacerme oír su voz, un solo movimiento de mi dedo me acercaría a ella para desearle un día feliz.

Dentro mio sabía que llamarla seria regalarle una sonrisa, pero también nostalgia, recuerdos y anhelos de algo que no fue.

Ella merecía tener un día feliz. Y yo también.

Arrojé el celular sobre la cama, me quité la ropa y decidí darme un baño.
Había tomado mi hora de almuerzo en la oficina, estaba en mi casa, y era un día especial.
No quería volver a mi trabajo, así que decidí tomar un baño y visitar a mi familia.

Mientras estaba descansando en mi baño oí el sonido de mi teléfono celular, pero no le di importancia, dado que cada vez que me ausento de la oficina, las llamadas no dejan de entrar ni los mensajes de texto.

Continué inmerso en mi bañera, jacuzzi o como quieran decirle. Los suaves masajes en la espalda me relajaron, y me dormí.
El agua tibia, el ambiente cálido y la música suave que había decidido escuchar, me transportaron a un sueño casi real, en donde ella llegaba para bañarse conmigo. Su pelo mojado, su piel y su sonrisa radiante, se entregaban a mi sin dudas, sin obstáculos ni reproches, sonriendo y abrazándome por debajo del agua en donde nuestros cuerpos se unían desinteresados y nobles, sin culpas ni castigos, sin lágrimas ni reproches.

Pude aspirar el aire de su perfume, y con los ojos cerrados, pude verla junto a mi.

El sueño fue corto, y ese instante de relajación se interrumpió con el sonido del teléfono de linea, desperté y recordé que estaba solo, en mi casa, en el agua, desnudo y muy cansado.
Noté que me había dormido unos minutos, exactamente veinte. Y recordé que ella me había visitado en un sueño.

Salí del agua, sequé mi cuerpo y lo perfumé, cubrí mi torso con una toalla blanca, afeité mi prominente barba de dos días, peiné mi pelo y me dispuse a tomar algo.
Serví un vaso de whisky, mi amigo en penas de otros años, y controlando mis impulsos, lo disfruté sin repetirlo, brindando por mi fuerza de voluntad multiplicada por dos.

No llamarla y no continuar bebiendo.

Cociné para mi solo, almorcé, miré televisión y me recosté en mi cama, imaginándola en el festejo de su año mas feliz, con alguien tan pequeñito y poderoso entre sus brazos amorosos, protegiendo a quien seguramente hará que me olvide definitivamente. Y me despedí de ella en silencio.

Y como un actor que bajaba el telón de su obra mas exitosa, tiré besos al aire con la palma de mi mano, para despedirme de su boca.
Y le dije adiós con los ojos cerrados y húmedos.

Nunca mas voy a llamarla para sus cumpleaños. Nunca mas.

Giré sobre mi cuerpo, y poniéndome de costado abracé la nada. Y volví a dormirme.
Desperté ya de noche, giré para ver el techo y casi sin darme cuenta tomé mi teléfono celular que estaba sobre la cama blanca.
El display me indicaba que ella había enviado un mensaje de texto.

Lo borré sin leerlo.
Como hubiese querido borrar mi pena bañada en lágrimas inevitables.

lunes, 20 de julio de 2009

FELIZ DIA DEL AMIGO

Un dia adopté una hijita. Se llama Faith y HOY CUMPLE AÑOS.
FELIZ CUMPLEAÑOS FAITH ! Que seas muy feliz .
( Y cuidame a tu madre )

viernes, 10 de julio de 2009

LAS JOYAS VALIOSAS

A mis veintiocho años, y con sus diecinueve recién cumplidos, la vida pasaba para nosotros, entre la cama y las peleas, entre los celos y las promesas. Nada era definitivo y todo era eterno.
Atrás habían quedado los dolores, y todos los perdones brotaban en los abrazos y los besos que solíamos regalarnos en cualquier lugar íntimo o en aquellos lugares en donde la gente parecía no existir.
Todo era posible en ese lugar eterno en donde nos encontrábamos, yo soñaba con ella y ella soñaba conmigo, y si a veces sus sueños eran pesadillas no era yo el culpable de provocárselas, su lucha interna entre el "ser" y el "aparentar ser" la desquiciaban.
Y yo que era un nadie, sin dinero, sin contactos sociales, sin una casa lujosa ni una familia de estirpe social, no encajaba entre sus planes futuros ni en lo que sus familiares imaginaban para ella.
Su "ser" se entregaba a mi, franca y sencilla, noble y generosa, disfrutando de mis besos bajo un árbol sentados en el césped, tomando simplemente una gaseosa de lata, sin un peso, entibiándonos por el dorado sol que amenamente acariciaba el roce de nuestros abrazos, de nuestros besos y de las palabras susurradas al oído entre sonrisas y miradas de amor. Porque el juego consistía en no pertenecer mas que a nosotros mismos, sin mas anhelos ni mas ambición que la de nuestros alientos y nuestras pieles acurrucándose sin mas joyas que las perlas de sus dientes cuando sonreía, ni mas estirpe que nuestros nombres pronunciados en ambas bocas, sin otro valor que el reflejo de su pelo y el tesoro de su piel suave. Esa era ella cuando estaba conmigo, y no necesitábamos mas para vivir o sobrevivir a cualquier mal.
Pero su faceta de "querer ser" no la dejaba en paz, entonces intentaba cambiarme, ayudarme económicamente, buscarme algún "buen trabajo" insistiendo en recomendarme a sus parientes para un puesto político o para algún lugar laboral en donde pudiese ganar mucho dinero. De la misma forma buscaba cambiar mi manera de vestir, mi peinado, mi manera de caminar, mi gesto simple, regalándome ropa de marcas conocidas y costosas, invitándome a lugares de moda muy caros, alquilando autos para que aparentásemos tener el dinero que yo al menos no tenía ni había tenido nunca.
Obviamente cada vez que salíamos ella cautivaba todas las miradas, no solo por su belleza, sino por su ropa, su arreglo personal y las joyas que solía lucir, regalos de sus padres. Oro, mucho oro, brillantes finísimos y de un gusto jamás visto antes por mi, sortijas pequeñas y detalladas, joyería delicada y costosa, que yo jamás podría haberle comprado, al menos en ese momento.
Jamás supe apreciarlas, y ella enojada me lo reprochaba, diciéndome frases como : " sos un ignorante, no sabés de lo bueno, no sé que hago con vos... cómo no vas a conocer a Versace ? este vestido lo compré cuando viajé a Italia, algún dia vas a conocer Italia ? etc" y aunque lo decía en tono de bromas, sonriendo, me dolían muchísimo, porque eran ciertas, yo nada sabía de todo ese mundo, porque solo disfrutaba de mi barrio, de mi trabajo, de mis estudios, de mi familia, recordando el sacrificio de mi padre para poder comprarme mi primera bicicleta, o ese equipo de fútbol original que tanto había pedido, o sus horas desvelado despues de haber trabajado muchisimo, para llevarme al zoológico o a ver algún partido de fútbol. Lo mas caro que había tenido en mi niñez había sido un family game... claro que no sabía quién era Versace, si lo mas costoso que podía vestir era una remera levis o un conjunto deportivo adidas, como conocer a Versace? si ni siquiera conocía Italia mas que por los libros o algún video de tv. Yo tenía solo una cadenita de oro finita y casi invisible que mi madre había comprado en un viaje a la virgen de San Nicolás, bendita y besada por mi madre... y no había joya mas valiosa en mi vida, como el reloj que era de mi viejo, ese que había usado el mismo hasta que un día me dijo: "hijo, guardalo vos, tengo miedo que me lo roben un día cualquiera. " Yo no necesitaba viajar a Europa para pescar horas y horas sentado junto a mi padre, compartiendo el mate y ese diálogo infinito que solíamos conseguir en el silencio del río. No necesitaba brillantes mas que los ojos de mi madre emocionados viéndome convertido en un profesional, querido por mis amigos, respetado por mis vecinos, el único brillante que ella intentó robarme publicando su libro.

Ella no entendía que la vida se compone de pequeñas felicidades.

De pequeños logros eternos e inolvidables.

Quizá ahora lo comprenda, cuando vuelva su vista y vea aquellos instantes de abrazos, en donde la vida era "ser" y no "parecer".
Aunque ya nada es como antes, porque ella pudo "parecer ser" finalmente. Ha logrado su cometido en la vida, y la joyas hoy son eso, oro y brillantes, dinero y fama, éxito y publicidad.
Yo mientras tanto guardo mis tesoros en una pequeña cajita, cada vez mas pequeña y extraña, cada vez mas ausente y alejada de mi.
Hoy conozco Italia y he comprado en Versace. Y he conocido casi toda Europa y he viajado mucho, he gastado mucho dinero y he conseguido el éxito laboral, un puesto jerárquico en una importante empresa multinacional, y tengo un buen automóvil. He amado las mujeres mas hermosas, los cuerpos mas perfectos y los perfumes mas costosos...

Y sin embargo... cambiaría todo eso por volver al río... a charlar con mi padre.
Así mismo como ella quisiera volver a esas tardes de césped y de abrazos bajo el sol tibio, una vez mas.

Tus besos saben tan amargos

Cuando te ensucias los labios

Con mentiras con mentiras

Dices que te estoy haciendo daño

Que con el paso de los años

Me estoy haciendo mas cruel

Es que yo nunca creí que te veria

Remendando mis heridas

Con jirones de tu piel

De ti apredió mi corazón (de ti aprendió)

De ti aprendió mi corazón (mi corazón)

Y ahora no me reproches

Que no sepa darte amor

Me has enseñado tu

Tu has sido mi maestra para hacer sufrir

Si alguna vez fui malo

Lo aprendí de ti

No digas que no entiendes como puedo ser así

Si te estoy haciendo daño

Lo aprendí de ti

Me has enseñado tu

Maldigo mi inocencia

Y te maldigo a ti

Maldita la maestra y maldito el aprendiz

Maldigo lo que hago

Te lo debo, te lo debo, te lo debo, te lo debo a tí

Ahora me duelen tus caricias

Porque noto que tus manos son

cristales rotos bajo mis pies

Dices que te estoy haciendo daño

Que con el paso de los años

Me estoy haciendo mas cruel

Y es que yo nunca creí que te veria

Remendando mis heridas

Con jirones de tu piel

TERREMOTOS EN EL MUNDO

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